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El INASE publicó la solicitud de inscripción de seis variedades de soja genéticamente modificadas de M.S. Technologies. Estas semillas, tolerantes a potentes herbicidas y una con resistencia a insectos, buscan blindar la producción argentina frente a plagas y malezas.
El Instituto Nacional de Semillas (INASE) ha puesto en aviso público la solicitud de inscripción de seis nuevas variedades de soja transgénica, un movimiento que podría redefinir el panorama de la agricultura argentina. Las variedades, identificadas como STINE 43EE53 STS, STINE 56KB62, 3226 E, STINE 50EE59 STS, 37x26 E STS y STINE 52EF52 STS, provienen principalmente de M.S. TECHNOLOGIES ARGENTINA S.R.L. y M.S. TECHNOLOGIES L.L.C., con Ignacio María Rosasco como representante legal y patrocinante.
La característica más impactante de estos cultivares es su modificación genética, que les confiere una resistencia múltiple a herbicidas clave como el glifosato, glufosinato de amonio y 2,4-D, gracias al evento de transformación DAS-44406-6. Esto significa que los productores podrán aplicar estos herbicidas para controlar malezas sin dañar el cultivo de soja, simplificando el manejo y potencialmente aumentando los rendimientos.
Pero la joya de la corona es la variedad STINE 56KB62, que va un paso más allá al incorporar el evento DAS-81419-2, otorgándole protección contra una amplia gama de insectos lepidópteros (como la oruga de la hoja, la oruga medidora y la bolillera). Esta doble resistencia, a herbicidas e insectos, representa un salto cualitativo en la biotecnología aplicada a la soja, reduciendo la necesidad de aplicaciones de insecticidas y el riesgo de pérdidas por plagas.
Este tipo de desarrollos biotecnológicos busca mejorar la eficiencia productiva y la rentabilidad del sector agrícola. Para los productores, significa menos preocupaciones por malezas y plagas, optimización de costos de insumos y una mayor previsibilidad en la cosecha. La introducción de variedades de ciclo corto y largo, abarcando grupos de madurez III, IV y V, ofrece flexibilidad para adaptarse a diferentes regiones y estrategias de siembra.
El contexto de estas aprobaciones es vital. Argentina es un actor global en la producción de soja, y la constante innovación en semillas es crucial para mantener la competitividad. Sin embargo, la dependencia de cultivos transgénicos y la resistencia a herbicidas son temas que generan debate. > "La biotecnología ofrece soluciones, pero también plantea desafíos en términos de sostenibilidad y biodiversidad", advierten algunos especialistas.
Los interesados tienen treinta días para presentar impugnaciones desde la publicación de este aviso. Este es un paso administrativo, pero con un enorme significado estratégico para el futuro del campo argentino. Manténganse atentos, porque lo que sucede en el INASE hoy, se siembra en nuestros campos mañana.

30 de marzo de 2025
5 de enero de 2026

5 de marzo de 2025