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La Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes revoluciona la certificación ambiental de vehículos, aceptando estándares internacionales y simplificando trámites. ¿Adiós a la burocracia o un riesgo para el aire que respiramos?
¡Bombazo para la industria automotriz y para el aire que respiramos! La Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes ha lanzado la Resolución 546/2025, una medida que promete simplificar drásticamente los procesos para obtener la Licencia para Configuración Ambiental (LCA) de vehículos. La 'excusa' es el avance tecnológico y la necesidad de abaratar costos, pero los detalles son explosivos.
La normativa modifica la histórica Resolución N° 1270/02 y sus sucesivas actualizaciones, abriendo las puertas a la aceptación de protocolos de ensayo emitidos por laboratorios y entes certificadores internacionales (como los detallados por la ONU, ISO/IEC 17025, e incluso organismos de Brasil, Chile, Japón y Estados Unidos). Esto significa que los fabricantes e importadores ya no tendrán que duplicar esfuerzos y costos en ensayos locales si ya cuentan con certificaciones reconocidas globalmente, incluyendo estándares como EURO 5a, EURO V, US Tier 2 Bin 5 y NBR-PROCOMVE L7 de Brasil.
Pero no todo es desregulación 'gratuita'. La resolución fija un nuevo "derecho de tramitación": ¡940 Unidades Retributivas (UR) por cada certificación (sonoras, gaseosas, electromagnéticas, eficiencia energética) y 212 UR por cada extensión! Estos valores se actualizarán automáticamente cada 1° de enero. Además, la norma establece que los datos de las LCA serán públicamente accesibles, prometiendo mayor transparencia.
Para la industria automotriz, esto es un alivio. Menos burocracia y la aceptación de estándares internacionales podrían acelerar la introducción de nuevos modelos en el mercado argentino y reducir costos operativos, lo que podría traducirse en una mayor oferta y, potencialmente, precios más competitivos. Sin embargo, surge la pregunta: ¿esta simplificación mantendrá el mismo nivel de exigencia ambiental o es una flexibilización encubierta?
Para los ciudadanos, la promesa es que los vehículos nuevos seguirán cumpliendo con estándares de emisiones de ruido y gases contaminantes, incluso con la actualización de las metodologías. La publicación de una base de datos con las LCA otorgadas es una victoria para la transparencia, permitiendo a los consumidores y ambientalistas verificar las certificaciones. Sin embargo, la derogación de múltiples resoluciones anteriores y la celeridad de los cambios siempre generan interrogantes sobre la rigurosidad de los controles futuros.
"Esta decisión contribuirá a abaratar costos y evitar una duplicación de esfuerzos, lo cual redundará en una mayor transparencia del mercado."
La medida también crea tres nuevos Registros en Trámites a Distancia (TAD) para las LCA de vehículos livianos, motores pesados y vehículos pesados, buscando agilizar la gestión. Es clave que las empresas estén atentas a los nuevos procedimientos y a los plazos, ya que los trámites pendientes por más de seis meses serán dados de baja, ¡y habrá que pagar de nuevo!