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La Dirección Nacional de Vialidad castiga con sanciones a la exconcesionaria del Corredor Vial N°18 por un rosario de incumplimientos que pusieron en jaque la seguridad vial. Baches, puentes rotos y pastizales: el legado de una gestión polémica.
La Dirección Nacional de Vialidad (DNV) ha desnudado una serie de graves falencias en la gestión de Caminos del Río Uruguay S.A., la exconcesionaria del vital Corredor Vial N°18, que incluía tramos de las Rutas Nacionales 12, 14 y 117. En una catarata de resoluciones publicadas en el Boletín Oficial, el organismo estatal detalla años de desidia y abandono que culminan en millonarias multas y la extinción de su contrato.
Las actas de constatación revelan un patrón alarmante: desde baches peligrosos que asemejan cráteres lunares hasta puentes con barandas destrozadas y alcantarillas obstruidas que amenazan con inundaciones. La situación llegó a tal punto que la calidad del pavimento (Índice de Estado - IE) en tramos críticos de la RN N°12 y N°14 era inaceptable, muy por debajo de los estándares contractuales. En la RN N°12, por ejemplo, se registraron valores de IE de apenas 3.72 cuando se exigía 7.5.
La situación se agrava al recordar que Caminos del Río Uruguay S.A. se encuentra en concurso preventivo desde el 21 de marzo de 2023. A pesar de esto, la DNV mantuvo su rol de control y sanción, rechazando los argumentos de la concesionaria sobre supuestos atrasos tarifarios o la prescripción de las acciones. La Cámara Comercial, en febrero de 2024, había dispuesto el fin de la medida cautelar que protegía a la empresa, dando luz verde a la DNV para avanzar. La concesión, que se había prorrogado por 12 meses ante la falta de nuevos operadores, finalmente se extinguió el 9 de abril de 2025.
"La pretensión de la Concesionaria de dejar sin sanción los incumplimientos cometidos, implicaría anular la función esencial de contralor de las obligaciones contractuales, que posee el Estado sobre el Contrato de Concesión suscripto."
Para el ciudadano común, esto significa que la seguridad y el confort en las rutas fueron comprometidos por años. Las multas, aunque millonarias en "Unidades de Penalización", reflejan el costo de la desatención y la necesidad de una fiscalización estatal rigurosa. Es crucial que el Estado garantice que estos cargos adicionales se hagan efectivos en la liquidación final para que la empresa rinda cuentas por el estado de nuestras arterias viales.