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La ANAC lanza una reforma histórica del Código Aeronáutico, eliminando burocracia, delegando exámenes y adaptando las licencias a estándares internacionales. ¿Vuelos más accesibles o un riesgo para la seguridad?
Con un golpe de timón que busca despegar de viejas prácticas, la ADMINISTRACIÓN NACIONAL DE AVIACIÓN CIVIL (ANAC) ha publicado la Resolución 651/2025, una reforma integral de las Regulaciones Argentinas de Aviación Civil (RAAC). La medida, enmarcada en la emergencia pública declarada por el Decreto N° 70/23 y la búsqueda de una mayor competitividad, promete simplificar y modernizar el sistema de licencias aeronáuticas, alineándose con los estándares de la OACI y los Reglamentos Aeronáuticos Latinoamericanos (LAR).
El cambio más resonante es la incorporación de la figura del "examinador", una persona calificada designada por ANAC para realizar pruebas de pericia y competencia. Esta delegación de funciones busca agilizar el proceso de emisión de licencias, optimizando los recursos del Estado y facilitando el acceso a evaluaciones en todo el país, reduciendo costos para los aspirantes.
Otro punto clave es la eliminación de la Licencia de Piloto Comercial de Primera Clase Avión, una categoría que no tenía correlato internacional y que, según la ANAC, "no encuentra correlato en los SARPs de OACI". Esta medida busca garantizar la armonización global y ampliar las posibilidades laborales de los pilotos comerciales. Sin embargo, los actuales titulares de esta licencia mantendrán sus atribuciones y limitaciones hasta el 1° de enero de 2026.
"Esta reforma se inspira en las mejores prácticas de las principales Autoridades Aeronáuticas del mundo y se proyecta como un motor para impulsar la inversión, potenciar el desarrollo de la industria aeronáutica nacional y generar nuevas oportunidades de progreso y creación de riqueza para el país."
La resolución también impacta en las licencias para miembros de tripulación (excepto pilotos), tripulantes de cabina, personal aeronáutico, certificación médica, paracaidismo y centros de instrucción (Partes 63, 64, 65, 67, 105, 141, 142 y 147 de las RAAC). Se establecen nuevos plazos para la aprobación de programas de instrucción y la entrada en vigencia de exámenes teóricos, buscando una transición ordenada.
Para los ciudadanos y la industria, esta es una noticia de doble filo. Por un lado, la desburocratización y la armonización internacional podrían abaratar y acelerar la formación de personal aeronáutico, fomentando la inversión y el crecimiento del sector, lo que podría traducirse en más vuelos y mejores servicios. Por otro lado, la delegación de exámenes genera el interrogante de si se mantendrán los rigurosos estándares de seguridad operacional. La ANAC insiste en que la seguridad es un "objetivo irrenunciable", pero la implementación será clave para disipar dudas.
¿Será esta la pista de despegue para una nueva era de la aviación argentina o una turbulencia inesperada? Para mantenerse informado sobre la implementación y los nuevos requisitos, se recomienda consultar la página web de la ANAC y los boletines específicos para el sector aeronáutico.