Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
Una Disposición clave revela el destino de toneladas de alimentos, ropa y medicamentos retenidos en aduanas de todo el país. La Agencia Federal de Emergencias, del Ministerio de Seguridad, recibirá estos bienes para asistir a las zonas más golpeadas. ¿Se termina la burocracia que los mantuvo guardados?
¡El Estado mueve fichas en un intento por desbloquear la ayuda social! La Subsecretaría de Gestión Institucional de la Secretaría General de la Presidencia de la Nación acaba de firmar una Disposición que cede bienes esenciales a la Agencia Federal de Emergencias, organismo dependiente del Ministerio de Seguridad Nacional. Esta medida busca dar un destino a toneladas de alimentos, artículos de higiene personal, ropa, calzado y medicamentos que, hasta ahora, acumulaban polvo en diversas aduanas del país.
La Ley Nº 25.603 es clara: el Servicio Aduanero debe poner a disposición del Estado estos bienes incautados para ser utilizados en casos de emergencia social. Sin embargo, surge un dato alarmante: una de las disposiciones mencionadas (DI-2023-221-E-AFIP-ADIGUA#SDGOAI de la Aduana de Iguazú) ya tenía la mercadería cedida con su plazo de entrega vencido. Esto significa que, mientras hay gente que necesita asistencia urgente, la burocracia mantuvo estos recursos guardados. La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) tuvo que intervenir para asegurar la aptitud de algunos productos.
Las aduanas involucradas son varias: Iguazú, Paso de los Libres, Santo Tomé, Orán, Tinogasta, Barranqueras y Neuquén, lo que evidencia un problema recurrente en la gestión de los bienes de rezago aduanero.
La Agencia Federal de Emergencias solicitó estos bienes para reforzar su capacidad de asistencia en la etapa de reconstrucción post-desastres. Pero la efectividad dependerá de la rapidez. La Agencia tiene apenas DIEZ (10) días para informar la fecha de retiro y NOVENTA (90) días hábiles para confirmar el inventario.
Para el ciudadano común, esta disposición es un recordatorio de que los bienes incautados por Aduana no se pierden, sino que deben tener un fin social. La celeridad y transparencia en el proceso son clave para que la ayuda no llegue tarde. Estar atento al seguimiento de estas entregas es crucial para asegurar que lleguen a destino.