Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Ministerio de Defensa activa la "Operación Presidente Julio Argentino Roca", con despliegue de las Fuerzas Armadas en las zonas de seguridad fronterizas del norte y noreste del país. Una movilización militar que busca reforzar la vigilancia y el control, despertando interrogantes sobre su alcance y las implicaciones para la seguridad ciudadana.
El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Defensa, ha dado luz verde al inicio de la Fase Ejecución de la controvertida “Operación Presidente Julio Argentino Roca”. Desde el 27 de agosto y hasta el 15 de diciembre de 2025, las Fuerzas Armadas desplegarán personal y recursos en las estratégicas Zonas de Seguridad de Fronteras Norte y Noreste.
Esta resolución, basada en un entramado de leyes y decretos previos que van desde la Ley de Defensa Nacional hasta directivas específicas de 2024 y 2025, busca intensificar las tareas de vigilancia, control y reconocimiento en áreas fronterizas que no incluyen pasos habilitados legalmente ni zonas urbanas. La primera etapa de esta operación se centrará en la Provincia de Salta, con coordenadas geográficas específicas a definir por una mesa de coordinación interministerial.
El objetivo declarado es complementar el accionar de las fuerzas policiales y de seguridad federales, además de contribuir a la demarcación de los límites internacionales. Se ha capacitado al personal, emitido “Reglas de Empeñamiento” y elaborado protocolos con el Ministerio Público Fiscal de Salta y Jujuy, buscando garantizar la legalidad de la intervención militar.
La decisión de involucrar a las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad interior, aunque limitada a zonas específicas y en apoyo a otras fuerzas, siempre genera debate. ¿Es una medida necesaria para combatir el crimen organizado transfronterizo o una militarización preocupante? La creación de un sistema de registro de información y actividades buscará evaluar la eficacia de esta ambiciosa operación. Para los ciudadanos de las zonas afectadas, significa una presencia estatal mucho más visible, que podría generar tanto mayor sensación de seguridad como, para algunos, inquietud por la extensión de las atribuciones militares. El nombre de la operación, evocando a una figura histórica con un pasado complejo, añade una capa de simbolismo que no pasará desapercibida.