¡Escándalo en la Construcción! Nuevas Normas de Calidad para Madera y Acero
El Gobierno mete mano en los materiales de obra: se endurecen los requisitos de seguridad y calidad para tableros de madera y productos de acero. ¿Fin a la "obra trucha" o más burocracia para el sector?
Índices de Impacto
Organizaciones
- MINISTERIO DE ECONOMÍA
- DIRECCIÓN NACIONAL DE REGLAMENTOS TÉCNICOS
- SECRETARÍA DE INDUSTRIA Y COMERCIO
Fechas Clave
El Ministerio de Economía, a través de la Dirección Nacional de Reglamentos Técnicos, acaba de publicar dos disposiciones explosivas que prometen sacudir los cimientos de la industria de la construcción argentina. Se trata de las Disposiciones N° 2/2024 y N° 3/2024, que llegan para ponerle el ojo a la calidad y seguridad de los materiales que se usan en cada obra, desde un rascacielos hasta la casa de tu vecino.
La medida, que entra en vigencia al día siguiente de su publicación, no es un capricho aislado. Es la implementación de la Resolución N° 236/2024 de la Secretaría de Industria y Comercio, que ya había aprobado un reglamento técnico general para materiales de construcción. Ahora, estas nuevas disposiciones bajan a tierra y especifican los "requisitos y procedimientos de evaluación de la conformidad" para dos productos clave:
- Tableros compensados de madera: Desde ahora, la madera prensada que se usa en techos, paredes o muebles estructurales deberá cumplir con estándares más rigurosos para garantizar su resistencia y durabilidad.
- Productos de acero y sus derivados: Barras, perfiles y todo lo que le da estructura a una edificación, también será sometido a controles más estrictos para asegurar que no haya sorpresas desagradables una vez que la obra esté terminada.
¿Qué significa esto para el bolsillo y la seguridad?
Para el ciudadano común, la promesa es clara: mayor seguridad en las construcciones. Si los materiales cumplen con los requisitos, se reducirían los riesgos de fallas estructurales o problemas de calidad a mediano y largo plazo. Para las empresas del sector, implica un ajuste en los procesos productivos y de certificación. Aquellas que no cumplan, podrían enfrentar serias dificultades para comercializar sus productos.
"La idea es garantizar la seguridad y calidad de los mismos, a los fines de su comercialización," reza la normativa.
Esto podría generar un aumento en los costos para los fabricantes que deban invertir en nuevas certificaciones o adaptar sus líneas de producción. Sin embargo, a la larga, se espera que fortalezca la confianza en el mercado y eleve el estándar de la construcción local. Es un golpe a la informalidad y a la venta de materiales de baja calidad, pero también un desafío para la industria que deberá adaptarse rápidamente.

