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El Ministerio de Defensa extiende por 180 días hábiles las designaciones 'transitorias' de dos altos funcionarios, Diego Díaz y Marcelo Palmieri. La falta de concursos para cubrir estos puestos genera dudas sobre la eficiencia y transparencia de la administración pública.
En un movimiento que vuelve a poner en el ojo de la tormenta la gestión de personal en el Estado, el Ministerio de Defensa acaba de prorrogar por 180 días hábiles las designaciones 'transitorias' de dos funcionarios clave. Se trata de Diego Martín Díaz (D.N.I. N° 20.215.169), quien sigue al frente de la Coordinación de Prospectiva Tecnológica y Análisis de Recursos, y Marcelo José Palmieri (D.N.I. N° 31.519.977), que continúa como Coordinador del Personal Civil y Docente Civil de las Fuerzas Armadas.
Ambas resoluciones, la 55/2026 y la 56/2026, argumentan 'razones de índole operativa' para no haber podido tramitar los procesos de selección definitivos, una justificación que, a esta altura, suena a disco rayado en la Administración Pública Nacional. La medida asegura la continuidad de los objetivos de estas unidades organizativas, pero ¿a qué costo para la meritocracia y la transparencia?
'El cargo involucrado deberá ser cubierto de conformidad con los requisitos y sistemas de selección vigentes... en el término de CIENTO OCHENTA (180) días hábiles', reza el Artículo 2° de ambas resoluciones, una promesa que se repite una y otra vez sin concretarse.
Esta situación, lejos de ser un hecho aislado, es un patrón que se observa en diferentes áreas del Estado, donde las designaciones 'transitorias' se convierten en una forma de sostener personal sin pasar por los concursos que exige el SISTEMA NACIONAL DE EMPLEO PÚBLICO (SINEP). Para el ciudadano común, esto significa una administración con menos rotación y, potencialmente, menos renovación de ideas y perfiles. El gasto de estas prórrogas se atenderá con partidas específicas del presupuesto del Ministerio de Defensa, sin generar 'recurso extraordinario' adicional, según se aclara. Sin embargo, la pregunta persiste: ¿cuándo se terminará con la precarización de cargos clave y la postergación de los procesos de selección?