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La Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) desafectó dos inmuebles de la Dirección Nacional de Vialidad en Luján, Buenos Aires, que se encontraban en desuso o subutilizados, abriendo la puerta a un nuevo destino para estos activos estatales.
La Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) ha puesto bajo la lupa el patrimonio inmobiliario estatal y, con la Resolución 85/2025, ha decidido desafectar dos inmuebles clave en la localidad de Luján, Provincia de Buenos Aires. Estos terrenos, que hasta ahora estaban en jurisdicción de la Dirección Nacional de Vialidad, se encontraban en un estado de "innecesariedad" o "subutilización", según los informes técnicos.
Desafectar un inmueble significa que deja de tener un destino específico dentro del dominio público estatal, abriendo la puerta a una reorganización o un nuevo uso. Uno de los inmuebles (CIE Nº 0600305107/2) es un terreno irregular, en gran parte desocupado, donde funcionaba una gomería y estacionamiento de camiones, pero con gran parte baldía y en malas condiciones. El segundo (CIE Nº 0600107488/3) es una fracción de terreno irregular en desuso y abandono, con varias construcciones y afectado por una servidumbre de electroducto de alta tensión que persistirá.
La AABE, como órgano rector de la administración de bienes del Estado Nacional, busca la racionalización del espacio físico para un mejor aprovechamiento y la ejecución de políticas públicas. Al desafectar estos inmuebles, la AABE puede ahora determinar un nuevo destino, que podría incluir su venta, cesión para proyectos de desarrollo o la afectación a otras necesidades estatales. La Dirección Nacional de Vialidad, tras ser consultada, dio su conformidad al trámite, confirmando que los inmuebles no eran de utilidad para su organismo.
Este tipo de medidas son fundamentales para la gestión eficiente del patrimonio estatal. Al liberar tierras que no cumplen una función pública activa, se generan nuevas oportunidades para el desarrollo económico local o para proyectos que realmente beneficien a la comunidad. La AABE se encargará de la custodia de estos bienes hasta que se les asigne un nuevo destino, garantizando su resguardo e integridad.