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La Secretaría de Cultura nombra a dos nuevos directores de forma transitoria, uno de ellos exceptuado del requisito de edad jubilatoria, levantando cejas sobre la continuidad de la "nueva gestión" y la flexibilidad de las normas.
La Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación ha movido fichas en su estructura, designando a dos nuevos funcionarios de manera transitoria. Por un lado, Eduardo Daniel TESTAGROSSA (CUIL N.º 20-13799455-1) asume como Director General de Infraestructura, Patrimonio y Servicios Generales. Lo llamativo aquí es que su nombramiento, efectivo desde el 1 de abril de 2025 por 180 días hábiles, viene con una excepción al artículo 5º, inciso f) de la Ley Nº 25.164, que prohíbe el ingreso a la Administración Pública Nacional a quienes ya tienen edad jubilatoria o gozan de un beneficio previsional. Esto plantea interrogantes sobre la idoneidad y la necesidad de recurrir a excepciones en la "nueva administración".
Por otro lado, Lucia Abril RIZZI (CUIL N.º 27-40748519-5) fue designada Directora de Monitoreo e Información Cultural, a partir del 1 de junio de 2025, también por 180 días hábiles. Ambos cargos son de "cobertura transitoria" y deberán ser cubiertos mediante concursos públicos en ese plazo, según el SISTEMA NACIONAL DE EMPLEO PÚBLICO (SINEP).
Estas designaciones, aunque rutinarias en su forma, muestran la flexibilidad con la que se manejan ciertos requisitos en la administración pública. Mientras se habla de desregulación y transformación del Estado, la necesidad de "excepciones" para cubrir puestos clave genera un debate sobre la transparencia y la meritocracia. El gasto será cubierto con partidas específicas de la Secretaría de Cultura.
Esto significa nuevos rostros en la gestión cultural, con implicaciones en cómo se administran los recursos y proyectos del área. La excepción a la ley previsional podría sentar un precedente o ser una señal de la dificultad para encontrar personal con perfiles específicos, o bien, una forma de acomodar a personas de confianza. Es importante seguir de cerca los futuros concursos para asegurar la transparencia.