Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El INASE anunció la solicitud de inscripción de una innovadora variedad de Cannabis sativa L., prometiendo un boom para el sector agrícola. ¿Qué esconde esta 'Gringa 87' y cómo impactará en la producción nacional?
El Instituto Nacional de Semillas (INASE) ha dado el primer paso para registrar una nueva creación fitogenética de cáñamo (Cannabis sativa L.) bajo el sugestivo nombre de GRINGA 87. Esta solicitud, presentada por D'OLIVO AGUSTIN, busca su inscripción en el Registro Nacional de la Propiedad de Cultivares, un trámite crucial para cualquier nueva variedad vegetal que aspire a ser comercializada legalmente en Argentina.
La aparición de una nueva cepa de cáñamo con características distintivas puede ser un game-changer para la industria agrícola y potencialmente para sectores emergentes vinculados al cannabis no psicoactivo. Para los productores, significa una expansión del catálogo genético disponible, abriendo puertas a cultivos con diferentes perfiles de rendimiento y adaptabilidad, como se detalla en la comparación con variedades como PASIONARIA.S. y BOBYBUVA, destacando diferencias en color de hoja, época de floración y proporción de plantas monoicas/femeninas. Para la sociedad, aunque el cáñamo es de bajo contenido de THC, su desarrollo impulsa la investigación y la diversificación productiva.
Este movimiento se da en un contexto de creciente interés y regulación del cáñamo y cannabis medicinal en Argentina. La ley y decretos recientes han abierto el camino para la investigación, cultivo y producción industrial de cáñamo, así como para el uso medicinal del cannabis. El registro de nuevas variedades es fundamental para la legalidad, trazabilidad y protección de la propiedad intelectual de los cultivos.
Si GRINGA 87 obtiene su inscripción definitiva tras el período de impugnaciones (30 días desde el aviso), D'OLIVO AGUSTIN tendrá derechos de propiedad sobre esta variedad, incentivando la inversión en investigación y desarrollo. Esta medida es un claro guiño a la innovación en un sector con enorme potencial, posicionando a Argentina en la vanguardia regional.
"Se recibirán las impugnaciones que se presenten dentro de los TREINTA (30) días de aparecido este aviso."
Para el ciudadano común, aunque no es un cambio directo, el desarrollo de nuevas variedades de cáñamo podría significar nuevos productos industriales (fibras, bioplásticos, alimentos) y medicinales a futuro, diversificando la economía y generando empleo. Se sugiere monitorear el Boletín Oficial para la resolución final de la inscripción o posibles impugnaciones.