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La Comisión Nacional de Valores sacude el mercado: más entidades podrán registrar boletos de compraventa de inmuebles futuros y simplifica las reglas para quienes declaran ganancias. ¿Se viene un boom inmobiliario y una mayor formalización financiera?
La Comisión Nacional de Valores (CNV) ha lanzado dos resoluciones generales que prometen sacudir el tablero financiero y el mercado inmobiliario en Argentina. Estas medidas, publicadas en el Boletín Oficial, apuntan a la desregulación y simplificación, buscando impulsar la economía.
La Resolución General 1109/2026 es un verdadero golpe de timón para el sector inmobiliario. Amplía la lista de entidades que podrán realizar la anotación de boletos de compraventa y otros contratos sobre inmuebles futuros. A las ya autorizadas (ACRyP, Cámaras Compensadoras, Mercados, ADCVN y entidades financieras), se suman ahora siete bolsas de comercio históricas del país: Córdoba, La Plata, Mendoza S.A., Rosario, San Juan S.A., Santa Fe y Chaco. Esta medida, enmarcada en el DNU N° 1017/2024 para impulsar los créditos hipotecarios, busca dar mayor seguridad jurídica y agilidad a las operaciones de venta de propiedades "desde el pozo" o en construcción. La CNV aclara que no ejercerá supervisión sobre esta actividad, lo que podría generar debate sobre los controles.
Por otro lado, la Resolución General 1108/2026 es una pieza clave para la formalización fiscal. Reglamenta cómo las personas y sucesiones indivisas adheridas al nuevo "Régimen de Declaración Jurada Simplificada para el Impuesto a las Ganancias" podrán ingresar fondos y activos al sistema financiero. ¡Atención! Se eliminan las limitaciones de monto para los depósitos en efectivo para estos contribuyentes, siempre que cumplan con los requisitos. Esto permitirá que puedan operar con mayor facilidad en el mercado de capitales, realizando:
La medida busca armonizar la normativa con los estándares internacionales de prevención de lavado de activos (GAFI) y la formalización de los flujos económicos. Para el contribuyente, significa una simplificación y mayor facilidad para mover sus fondos declarados en el sistema formal. Para el mercado, abre nuevas puertas para la canalización de inversiones y blanqueo de capitales.
Ambas resoluciones marcan una clara tendencia hacia un mercado más desregulado y dinámico, con el objetivo de reactivar la inversión y facilitar las transacciones, aunque siempre bajo la lupa de la transparencia fiscal.