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Una ola de sanciones golpea al sector de las telecomunicaciones: el ENACOM impone multas millonarias a más de 40 prestadores por incumplir con la presentación de Declaraciones Juradas. ¿Quiénes son los afectados y cómo impacta esta ofensiva regulatoria?
El ENTE NACIONAL DE COMUNICACIONES (ENACOM) ha desatado una verdadera tormenta regulatoria sobre el sector de las telecomunicaciones, notificando a decenas de empresas con sanciones económicas por incumplimientos graves. La Resolución RESOL-2024-305-APN-ENACOM#JGM, con fecha del 09/08/2024, es el arma utilizada para castigar la falta de presentación en término de las Declaraciones Juradas de la Tasa de Control, Fiscalización y Verificación.
La medida, que se hace pública a través de edictos de notificación, impacta a una lista extensa de prestadores, que van desde grandes corporaciones hasta pequeños proveedores de internet. Cada multa asciende a CUATRO MIL (4000) Pulsos Telefónicos netos de I.V.A., una cifra que, multiplicada por la cantidad de empresas y posibles incumplimientos reiterados, suma un monto considerable que deberá ser abonado en un plazo de TREINTA (30) días corridos.
Entre los notificados se encuentran empresas como ENLACES MOVILES S.A., ESCAPE INTERNET PROVIDER S.R.L., E-SOLUCIONES ON LINE S.R.L., GLOBAL TECHNOLOGY S.R.L., CORPORACION IMPORTADORA Y EXPORTADORA S.A., COSEIDI S.A., y CYBERWAVE S.A., entre muchísimos otros nombres que figuran en el anexo IF-2024-52108128-APN-AACO#ENACOM.
Esta acción del ENACOM no es un mero trámite administrativo; es una clara señal de endurecimiento en el control y la fiscalización de las obligaciones de los prestadores de telecomunicaciones. La falta de presentación de estas Declaraciones Juradas no solo implica una multa, sino que también lleva a una intimación para presentar la documentación omitida en QUINCE (15) días, bajo apercibimiento de mayores sanciones.
Para las empresas, esto representa un golpe económico y un llamado de atención sobre la importancia de la compliance regulatoria. Para el Estado, es una forma de garantizar la recaudación de tasas que, en teoría, se destinan al sostenimiento del propio ente regulador y a la fiscalización del mercado.
"El ENACOM está mostrando los dientes. Es un mensaje claro para todos los que operan en el sector: las reglas están para cumplirse", comentó una fuente cercana al organismo.
Los usuarios no se ven directamente afectados en su servicio inmediato, pero la salud financiera de los prestadores puede, a largo plazo, influir en la inversión y la calidad de la infraestructura. Es crucial que las empresas tomen nota y refuercen sus procesos internos para evitar futuras sanciones.