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Una jugada audaz del Ministerio de Economía busca revolucionar el comercio fronterizo misionero. La Zona Franca de Puerto Iguazú extiende sus beneficios a Posadas y Bernardo de Irigoyen, prometiendo una competencia feroz contra los regímenes aduaneros vecinos y la dinamización económica local. ¿Será el fin de la 'viveza' regional y el inicio de una nueva era de precios?
El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Economía, acaba de soltar una bomba que promete sacudir el tablero económico de Misiones. Con la Resolución 1449/2025, se autoriza la expansión de los codiciados beneficios de la Zona Franca de Puerto Iguazú a los municipios de Posadas y Bernardo de Irigoyen. Esta medida, que entra en vigencia a partir de mañana, busca emparejar la cancha frente a los agresivos regímenes aduaneros de países limítrofes, como las famosas 'Lojas Francas' de Brasil, que ofrecen productos exentos de impuestos y generan una competencia desleal para el comercio argentino.
La decisión no es menor: la provincia de Misiones, con su extensa frontera, venía reclamando herramientas para mitigar las desventajas comerciales. Ahora, los comerciantes y consumidores de Posadas y Bernardo de Irigoyen podrían ver un boom en la actividad industrial exportadora y un impulso al comercio de mercaderías de origen extranjero con exenciones tributarias. Esto significa, en teoría, productos más baratos y mayor oferta para turistas nacionales y extranjeros, y para los propios residentes.
"La medida propiciada mitigaría las consecuencias negativas derivadas de la existencia de regímenes aduaneros en países fronterizos, caracterizados por bajos aranceles de importación y exenciones tributarias, evitando potenciales distorsiones en el funcionamiento del mercado...", reza la resolución.
Para el ciudadano de a pie, esto podría traducirse en precios más competitivos en una amplia gama de productos, desde electrónica hasta indumentaria, fomentando el turismo de compras y la inversión local. Para las empresas, se abren nuevas puertas para la exportación y la reexportación, con un marco fiscal más amigable. Sin embargo, la clave estará en el control aduanero para evitar desvíos y garantizar la regularidad de las operaciones. La implementación de un nuevo Reglamento de Funcionamiento y Operación de la Zona Franca de Misiones es el paso siguiente, y definirá los detalles finos de esta ambiciosa expansión. ¿Logrará Misiones revertir la balanza comercial y convertirse en un polo de atracción irresistible?