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El Ministerio de Economía declara y prorroga estados de emergencia agropecuaria en Buenos Aires, Entre Ríos y Río Negro por catástrofes climáticas. Productores rurales recibirán asistencia, pero la crisis climática impacta fuerte en la producción y la economía regional.
El sector agropecuario argentino está nuevamente en jaque. El Ministerio de Economía, a través de una serie de resoluciones, ha formalizado la declaración y prórroga de estados de emergencia y/o desastre agropecuario en varias provincias, dejando en evidencia la vulnerabilidad del campo ante los embates climáticos extremos.
La Resolución 1776/2025 prorroga el estado de emergencia por inundación en partidos clave de la provincia de Buenos Aires: Bolívar, Nueve de Julio, Carlos Casares y Tapalqué. Desde el 1° de septiembre de 2025 hasta el 28 de febrero de 2026, miles de explotaciones rurales seguirán bajo el agua, con un impacto devastador en la producción.
En Entre Ríos, la Resolución 1780/2025 declara la emergencia por granizo y viento en el distrito Mandisoví del departamento Federación. Las explotaciones de citrus y hortícolas, pilares de la economía local, sufrieron un duro golpe el 5 de mayo de 2025. La emergencia regirá hasta el 4 de mayo de 2026 para los cítricos, mostrando la lentitud de la recuperación.
Y para completar el panorama desolador, la Resolución 1782/2025 aborda la sequía implacable que afecta a la ganadería (bovina, ovina y caprina) en varios departamentos de Río Negro (Avellaneda, Conesa, El Cuy, General Roca, Pichi Mahuida, 9 de Julio, Ñorquincó, Pilcaniyeu y 25 de Mayo). Esta emergencia se prorroga y declara desde el 1° de junio de 2025 hasta el 31 de mayo de 2026, lo que implica un año más de lucha para los productores.
"La naturaleza no da tregua, y el Estado responde con medidas paliativas. Pero la pregunta es: ¿alcanza para revertir el desastre?"
En todos los casos, la ley 26.509 de Emergencias y Desastres Agropecuarios habilita a los productores afectados a acceder a beneficios como exenciones impositivas, líneas de crédito especiales y asistencia financiera. Para ello, deberán presentar certificados provinciales que acrediten el daño.
Estas medidas son un salvavidas en medio de la tormenta, pero la crisis climática exige políticas a largo plazo para mitigar el impacto recurrente en nuestro campo. La situación pone de manifiesto la urgencia de repensar la adaptación y resiliencia del sector agropecuario argentino.
19 de agosto de 2025
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