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La Secretaría de Energía fijó los valores mínimos para el biodiesel y el bioetanol de julio, una medida clave que impacta en los costos de los combustibles y el bolsillo de los argentinos. ¿Alivio o más presión?
La Secretaría de Energía, bajo el paraguas del Ministerio de Economía, ha vuelto a sacudir el tablero de los combustibles con la publicación de dos resoluciones (296/2025 y 297/2025) que fijan los precios mínimos de adquisición del biodiesel y el bioetanol para el mes de julio de 2025. Una jugada que, según el Gobierno, busca evitar distorsiones en el "pico del surtidor" en medio de la "emergencia pública" declarada por el Decreto N° 70/2023 y la Ley de Bases N° 27.742.
Para el biodiesel, ese componente clave que se mezcla con el gasoil, el precio se estableció en la friolera de PESOS UN MILLÓN TRESCIENTOS DOS MIL CUATROCIENTOS ONCE ($1.302.411) por tonelada. Y ojo, el plazo de pago para las empresas no podrá exceder los ¡siete (7) días corridos! Una medida que busca dar liquidez a los productores, pero que también presiona a las petroleras.
En cuanto al bioetanol, que endulza las naftas, los valores quedaron así:
Para estos, el plazo de pago es un poco más holgado: treinta (30) días corridos.
Estas decisiones no son solo números en un papel. Afectan directamente la cadena de valor de los combustibles. Si bien la justificación oficial es evitar distorsiones y alinearse con los costos reales de elaboración, la fijación de precios mínimos puede tener un doble filo. Por un lado, busca proteger la rentabilidad de los productores de biocombustibles, vitales para las economías regionales. Por otro, puede trasladarse a los precios finales de la nafta y el gasoil, impactando directamente en el bolsillo de los consumidores y los costos de transporte y producción.
El Gobierno se escuda en la Ley N° 27.640 de Biocombustibles y las facultades de la Secretaría de Energía para intervenir en el mercado. La pregunta del millón es si esta intervención excepcional logrará el equilibrio deseado o si, por el contrario, generará nuevas tensiones en un sector ya volátil. Los productores celebran, los consumidores, atentos a lo que pase en el surtidor.
"La revisión de posibles distorsiones en el mercado cobra aún mayor relevancia en el contexto de emergencia pública", afirmaron desde la Secretaría de Energía.
Para estar al tanto de futuras actualizaciones, seguí los comunicados oficiales de la Secretaría de Energía y los análisis de los principales medios económicos. Los precios de los combustibles son un tema sensible que puede cambiar rápidamente.