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La ANMAT baja la persiana a KROLTON PHARMA por operar sin director técnico, una falta gravísima que pone en jaque la seguridad y calidad de medicamentos y cosméticos, revelando fallas en el control sanitario. ¡Un golpe a la confianza pública!
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) ha dictado una medida drástica: la baja de habilitación para la firma KROLTON PHARMA de LABOPHARMA PHARMACEUTICAL GROUP S.A. (CUIT N° 30-70624441-3). La Disposición 9631/2025 revela una falta gravísima: la empresa operaba sin director técnico, una deficiencia calificada como "crítica" por el Instituto Nacional de Medicamentos (INAME).
La Ley N° 16.463 y su reglamentación son claras: las actividades farmacéuticas de importación, exportación, producción y acondicionamiento deben realizarse bajo la dirección técnica de un profesional universitario habilitado. La ausencia de este rol es una falla fundamental en el Sistema de Calidad Farmacéutico (Disposición ANMAT N° 4159/23), ya que es el director técnico quien certifica la liberación de los productos, velando por su seguridad, calidad y eficacia.
KROLTON PHARMA estaba habilitada como LABORATORIO DE ESPECIALIDADES MEDICINALES PARA ACONDICIONAMIENTO SECUNDARIO, IMPORTADOR – EXPORTADOR DE ESPECIALIDADES MEDICINALES Y PRODUCTOS COSMÉTICOS. La baja de su habilitación significa que ya no podrá realizar estas actividades, impactando directamente en la industria de la salud y la manufactura farmacéutica.
Esta decisión de la ANMAT, aunque afecta a una empresa específica, es un fuerte mensaje al mercado sobre la intransigencia en el cumplimiento de las normativas sanitarias. La falta de un director técnico no es un detalle menor; es un riesgo directo para la salud pública, ya que no hay un responsable que garantice que los productos cumplen con los estándares necesarios antes de llegar al consumidor. Para la sociedad, esta acción refuerza la confianza en el rol de control del Estado, pero también enciende una luz de alerta sobre la vigilancia necesaria en un sector tan sensible. La ANMAT continúa con su labor fiscalizadora, demostrando que la seguridad y calidad de los productos de uso médico no son negociables.