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Gas de Monte Maíz S.A. logra la extensión de su licencia como subdistribuidor en Córdoba, pero el expediente revela un historial de incumplimientos. ¿Prioridad al servicio o laxa fiscalización?
En una decisión que generó más de una ceja levantada, el ENTE NACIONAL REGULADOR DEL GAS (ENARGAS), mediante la Resolución 97/2025, renovó la autorización a GAS DE MONTE MAÍZ S.A. para operar como subdistribuidor de gas natural en la localidad de Monte Maíz, provincia de Córdoba. Esta prórroga se extiende por el plazo remanente de la licencia de la distribuidora del área, un espaldarazo vital para la empresa y para la provisión de un servicio esencial.
Sin embargo, el camino no fue color de rosas. El extenso expediente, que requirió la digitalización de cuatro cuerpos de documentación, revela un minucioso análisis de las gerencias del ENARGAS. Se le exigió a la empresa la presentación de información actualizada sobre estatutos, contabilidad, impuestos, seguros y hasta un Manual de Procedimientos Ambientales. Y aquí es donde la trama se pone picante: la Gerencia de Protección del Usuario y la Gerencia de Distribución dejaron constancia de varios procedimientos sancionatorios iniciados contra MONTE MAÍZ por incumplimientos en la aplicación de cuadros tarifarios y gestión de facturación en los años 2022, 2023 y 2024.
Sorprendentemente, ambas gerencias concluyeron que "tales incumplimientos no constituyen por sí un impedimento para la renovación". Solo la Gerencia de Administración confirmó que la empresa saldó deudas por Tasa de Fiscalización y Control. Las gerencias Técnica y de Desempeño y Economía, finalmente, dieron su visto bueno.
¿Qué cambió exactamente? La resolución garantiza la continuidad del servicio de gas en Monte Maíz y las inversiones asociadas. ¿Cómo afecta a la sociedad? La comunidad de Monte Maíz seguirá recibiendo gas, pero la decisión de renovar a una empresa con un historial de sanciones, aunque no impeditivas, genera interrogantes sobre la rigurosidad de la fiscalización y la protección al usuario. El ENARGAS se reserva el derecho de revocar la autorización si hay nuevos incumplimientos graves, un claro mensaje de advertencia.