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El Gobierno disuelve el Fondo Fiduciario Federal de Infraestructura Regional (FFFIR) y centraliza en el Estado Nacional las acciones del Banco Hipotecario S.A. y todos sus activos. Una movida que redefine el control de importantes recursos.
En una decisión que marca un rumbo claro de centralización de activos, el Ministerio de Economía, a través de la Resolución 1334/2025, ha revocado el Contrato de Fideicomiso de Asistencia al Fondo Fiduciario Federal de Infraestructura Regional (FAFFFIR). Con esta medida, el Estado Nacional asume directamente la propiedad de las acciones del Banco Hipotecario Sociedad Anónima, así como disponibilidades financieras, intereses y dividendos que formaban parte de dicho fideicomiso.
El Fondo Fiduciario Federal de Infraestructura Regional (FFFIR) fue creado en 1997 con el objetivo de financiar proyectos de infraestructura en las provincias. Sus activos incluían, entre otros, acciones del Banco Hipotecario. La Ley 27.742 y el Decreto 463/2025 ya habían dispuesto la disolución del FFFIR, y esta resolución es el paso final para su liquidación. La Secretaría de Finanzas del Ministerio de Economía ha sido facultada para llevar a cabo todas las gestiones necesarias para esta transferencia.
Esta decisión refleja una política de "desfideicomización" y de recuperación del control directo sobre recursos que el Estado considera estratégicos. Si bien se argumenta que busca una mayor eficiencia en la asignación de fondos, la desaparición de un fondo específico para infraestructura regional plantea interrogantes sobre cómo se financiarán futuros proyectos en las provincias. Las acciones del Banco Hipotecario son un activo de gran valor, y su retorno a la órbita directa del Tesoro Nacional otorga al gobierno un mayor poder de decisión sobre esta entidad financiera.
La medida refuerza el rol del Estado en la gestión de activos y recursos financieros, en detrimento de estructuras fiduciarias que, en la visión actual, podrían considerarse ineficientes o con falta de transparencia. La concentración de la gestión de estos activos en la Secretaría de Finanzas subraya la intención de un manejo más directo y centralizado. Esto podría significar una mayor discrecionalidad en el uso de estos fondos, que antes estaban bajo un esquema fiduciario con objetivos específicos.
Para el ciudadano común: Es crucial seguir de cerca cómo se reasignarán estos fondos y activos. Lo que antes estaba destinado a infraestructura regional a través de un fideicomiso, ahora está en manos directas del Tesoro, lo que podría cambiar las prioridades de inversión.