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A pesar de la suspensión de la Ley de Emergencia Pediátrica, el Ejecutivo se planta y reasigna partidas millonarias para el Ministerio de Salud, reforzando la atención infantil, salarios de residentes y los presupuestos de hospitales clave. ¡Un salvavidas en medio de la crisis!
En un giro dramático y necesario, el Gobierno ha decidido tomar cartas en el asunto y inyectar fondos de manera urgente en el sistema de salud, especialmente en el sector pediátrico. A través de la Decisión Administrativa 29/2025, se modifica el Presupuesto General de la Administración Nacional para 2025, destinando recursos prioritarios al Ministerio de Salud.
Esta medida llega en un contexto delicado. El Congreso había sancionado la Ley N° 27.796, que declaraba la emergencia sanitaria pediátrica, pero esta se encontraba suspendida en su ejecución por la falta de una fuente de financiamiento clara. Sin embargo, el Poder Ejecutivo ha mostrado "la voluntad de atender, dentro de las disponibilidades presupuestarias actuales, las necesidades tenidas en cuenta por el Congreso".
Los fondos se destinarán a varios frentes críticos:
"Esta reasignación es un respiro para un sistema al borde del colapso, especialmente en pediatría. Es una muestra de que, a pesar de las restricciones, la salud pública sigue siendo una prioridad", declaró un médico del Hospital Garrahan.
Los incrementos se compensarán con una disminución de los créditos asignados a la Jurisdicción 91 - Obligaciones a Cargo del Tesoro, lo que implica un redireccionamiento interno de recursos sin generar nueva deuda. Esta decisión, aunque no resuelve de fondo la crisis estructural del sistema de salud, es un parche urgente y vital que busca contener la situación más crítica, dando un alivio a miles de profesionales y, sobre todo, a los niños y sus familias que dependen de la atención pública.