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Un nuevo decreto reduce permanentemente los derechos de exportación para granos y carnes, buscando fortalecer al sector agroindustrial, atraer divisas y consolidar la visión pro-mercado del Ejecutivo.
En una medida que promete sacudir el tablero económico y generar fuertes aplausos en el sector agroindustrial, el Presidente de la Nación firmó el Decreto 526/2025 que establece una reducción permanente de las alícuotas del Derecho de Exportación (D.E.) para una amplia gama de mercaderías, incluyendo las cadenas de granos como soja, girasol, cebada, trigo, maíz, sorgo y, por supuesto, las carnes.
Esta decisión no es un hecho aislado, sino que profundiza la línea de acción iniciada con los Decretos Nros. 697/24, 38/25 y 439/25, que ya habían reducido o eliminado retenciones para economías regionales, lácteos y porcinos. El Ejecutivo argumenta que estas medidas ya generaron un aumento del 56% en los volúmenes exportados de productos agroindustriales en 2024 y un 26% en valores, con crecimientos notables en trigo (29%), girasol (26%), maíz y aceite de soja (4%) hasta junio de 2025.
"Esta gestión entiende a los derechos de exportación como un impuesto distorsivo que debe eliminarse y que, en la medida en que lo permita el superávit fiscal, se irán reduciendo hasta su desaparición", reza el decreto, dejando en claro la orientación pro-mercado del gobierno.
El sector agroindustrial, que aporta cerca de USD 48.000 millones anuales en exportaciones (con el 75% proveniente de granos y carnes), es visto como un motor clave para la generación de divisas, el desarrollo regional y el empleo. La medida busca dotarlo de mayor competitividad, simplificación y desburocratización. La derogación del Decreto N° 439/25 y la fijación de nuevas alícuotas (cuyos detalles se encuentran en el Anexo de la resolución) entrarán en vigencia al día siguiente de su publicación. Sin dudas, un golpe de timón que busca inyectar optimismo y dólares a las arcas nacionales, pero que también será analizado con lupa por el impacto fiscal a largo plazo.