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La Comisión Nacional de Trabajo Agrario metió un ajuste salarial escalonado para los trabajadores del arroz en Santa Fe, pero la letra chica incluye un polémico aporte del 2% para el gremio. ¿Quién paga la fiesta?
Una jugada fuerte en el sector agropecuario santafesino acaba de sacudir el tablero: la Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA) publicó la Resolución 234/2025, que no solo trae buenas nuevas para los bolsillos de los trabajadores arroceros con un aumento de sueldos, sino que también introduce una controvertida 'cuota de solidaridad gremial' que ya genera revuelo.
Desde el 1° de septiembre de 2025, y con incrementos escalonados en octubre, noviembre y diciembre, hasta febrero de 2026, el personal de la actividad arrocera en Santa Fe verá sus remuneraciones mínimas actualizadas. Esta medida, que surge de una propuesta de la Comisión Asesora Regional N° 4 y con el consenso de las representaciones sectoriales, busca compensar la inflación y mejorar las condiciones de vida de los trabajadores. La CNTA se comprometió a reunirse en diciembre de 2025 para evaluar si los ajustes fueron suficientes o si se necesita una nueva revisión, una señal de la volátil situación económica del país.
Pero la resolución tiene un "pero" que pica: se establece una cuota aporte de solidaridad gremial del DOS POR CIENTO (2%) mensual sobre el total de las remuneraciones. ¿Quiénes la pagan? Todos los trabajadores comprendidos en la actividad, excepto aquellos que ya estén afiliados a la UATRE, la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores. Esto significa que los empleadores actuarán como agentes de retención, descontando este porcentaje del sueldo y depositándolo en la cuenta especial de UATRE en el Banco de la Nación Argentina hasta el día 15 de cada mes.
"Esta medida, si bien busca fortalecer la representación sindical, genera un costo adicional directo para los trabajadores no afiliados, quienes ven mermado un porcentaje de su salario para una entidad a la que no pertenecen voluntariamente. Es un debate recurrente en el mundo laboral argentino: ¿es justa una 'cuota solidaria' obligatoria para todos?"
Para los trabajadores arroceros, el aumento salarial es un respiro en un contexto inflacionario, pero la cuota solidaria puede generar descontento entre los no sindicalizados. Para los empleadores, implica un aumento en los costos laborales directos y una nueva carga administrativa al tener que actuar como agentes de retención. La UATRE, por su parte, verá fortalecida su financiación, lo que podría potenciar su capacidad de acción gremial.
Es crucial que los involucrados estén atentos a la reunión de diciembre de 2025, ya que podría haber nuevas novedades sobre los salarios si la economía sigue su curso impredecible. ¡El campo no da tregua!