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La Secretaría de Industria y Comercio abre una nueva convocatoria para importar 50.000 vehículos con arancel cero en 2026, y permite prórrogas. ¿Una oportunidad dorada para el mercado automotor y los consumidores?
El Gobierno pisa el acelerador y relanza la asignación de cupos para importar vehículos con Derecho de Importación Extrazona (DIE) del CERO POR CIENTO (0%). La Secretaría de Industria y Comercio acaba de abrir la convocatoria para el año 2026, ofreciendo un total de 50.000 unidades que gozarán de este beneficio arancelario, buscando impulsar la llegada de tecnologías de motorización alternativas al país. Además, se habilitó una sub-convocatoria para reasignar los remanentes de cupos no utilizados de 2025, lo que significa una segunda chance para muchos importadores.
La medida establece que el cupo de 50.000 unidades para 2026 se dividirá por igual: 25.000 para empresas terminales radicadas en Argentina y 25.000 para otras personas jurídicas que se dediquen a la comercialización de vehículos. El criterio de selección será el menor precio de venta al público ofrecido en DÓLARES ESTADOUNIDENSES (USD), con un valor FOB unitario máximo de USD 16.000. En caso de empate, se priorizará la fecha de nacionalización más próxima.
Una novedad importante es la flexibilización de los plazos de importación. La resolución modifica el Artículo 11 de la Resolución N° 29/25, permitiendo a la Autoridad de Aplicación otorgar prórrogas en los plazos de ingreso de las unidades. Esto es clave, ya que en el pasado, demoras logísticas o de producción ajenas a la voluntad del importador podían significar la pérdida del cupo. Ahora, con la debida acreditación, las empresas podrán solicitar extensiones, lo que brinda mayor previsibilidad y eficiencia al sector.
Para el ciudadano, esta política podría traducirse en una mayor oferta de vehículos con tecnologías alternativas (híbridos, eléctricos) a precios más competitivos, fomentando la modernización del parque automotor y potencialmente reduciendo costos de consumo. Para las empresas, representa una oportunidad de negocio significativa, aunque la asignación de cupos y los criterios de precio implican una fuerte competencia y una cuota de intervención estatal en el mercado.