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El Gobierno sacude la cúpula del Ministerio de Economía, aceptando renuncias y designando nuevos funcionarios al frente de subsecretarías y organismos estratégicos como el INTI y el INPI. ¿Se viene una nueva etapa o es solo un enroque de piezas en el tablero libertario?
El Poder Ejecutivo Nacional, a través del Decreto 643/2025, oficializó la salida del abogado Alejandro SPERONI (D.N.I. N° 14.222.219) de su puesto como Subsecretario Legal de la Secretaría Legal y Administrativa del Ministerio de Economía, a partir del 4 de septiembre de 2025. Inmediatamente, y para no dejar el sillón vacío, se designó en su lugar al también abogado Franco Germán SIMON (D.N.I. N° 35.004.939), quien asumió el mismo día.
La movida continuó con el Decreto 642/2025, que aceptó la renuncia del ingeniero Daniel Omar Horacio AFIONE (D.N.I. N° 11.410.801) a la presidencia del Consejo Directivo del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), efectiva desde el 1° de septiembre de 2025. En un giro estratégico, el abogado Miguel Ángel ROMERO (D.N.I. N° 31.258.181) fue designado para liderar el INTI. Pero la danza de nombres no terminó ahí: el abogado Carlos María GALLO (D.N.I. N° 18.541.272) fue nombrado Presidente del Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) a partir del 3 de septiembre de 2025.
Estos movimientos, aunque de carácter administrativo, suelen ser una señal de recalibración política en áreas clave. El Ministerio de Economía, bajo la batuta de Luis Andrés Caputo, busca consolidar equipos o imprimir nuevas directrices en organismos vitales para la producción y la innovación. La salida de un ingeniero del INTI para dar paso a un abogado podría interpretarse como una priorización de la gestión legal-administrativa sobre la técnica en un organismo crucial para el desarrollo industrial. Lo mismo aplica para el INPI, encargado de la propiedad intelectual. Estos cambios podrían impactar en la agilidad de los trámites, las políticas de apoyo a la industria y la protección de patentes y marcas. Los ciudadanos y empresas que interactúan con estas entidades deben estar atentos a posibles cambios en el enfoque y la eficiencia de sus gestiones.