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El Hospital Luisa C. de Gandulfo, en una movida crucial para la salud bonaerense, desembolsa más de **70 millones de pesos** en una licitación privada para asegurar el suministro de insumos bacteriológicos, vitales para el diagnóstico y tratamiento en medio de crecientes necesidades sanitarias.
El Boletín Oficial bonaerense acaba de confirmar una medida que resuena fuerte en los pasillos de la salud pública: la Disposición Nº 261-HIGALCGMSALGP-2026 autoriza una adquisición millonaria de reactivos manuales de bacteriología destinada al Servicio de Laboratorio del Hospital Luisa C. de Gandulfo. ¡Una inyección de fondos imprescindible para mantener a raya las infecciones!
La solicitud, bajo el expediente N° EX-2025-40629498-GDEBA-HIGALCGMSALGP y la Licitación Privada N° 17/2026, implica un gasto de $70.824.574,25 que se financiará con Rentas Generales del Ejercicio Fiscal 2026. Este monto, además, incluye una reserva idéntica para posibles ampliaciones o imprevistos, lo que eleva el compromiso financiero a una cifra astronómica.
Esta compra, que cubrirá el periodo del 6 de enero al 30 de junio de 2026, es fundamental para la capacidad diagnóstica del hospital. En un contexto donde la detección temprana de enfermedades bacterianas es crucial, la disponibilidad de estos reactivos garantiza que miles de pacientes puedan acceder a análisis de laboratorio precisos y rápidos. Sin estos insumos, la calidad de la atención médica podría verse severamente comprometida, generando demoras y riesgos innecesarios para la población.
La medida se encuadra en la Ley 13981/09 y su Decreto Reglamentario Nº 59/19, lo que indica un proceso administrativo reglado, aunque la modalidad de "licitación privada" siempre genera debate sobre la transparencia y competencia. Lo cierto es que, por ahora, el hospital se asegura los elementos básicos para seguir funcionando.
Para el ciudadano de a pie, esto significa una tranquilidad mínima: saber que, al menos en este aspecto, el hospital de Gandulfo tendrá las herramientas para seguir cuidando la salud de la comunidad. Es un recordatorio de la constante y vital inversión que el Estado debe hacer en infraestructura y suministros médicos.