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La ANMAT no da tregua: prohíbe el uso y comercialización de electrodos y yesos nasales sin registro, poniendo en jaque a Biopolímeros SA y G. E. Lombardozzi SA. Además, le quitó la habilitación a Laboratorios Paylos S.R.L. por inactividad. ¡La salud pública en el ojo de la tormenta!
La ADMINISTRACIÓN NACIONAL DE MEDICAMENTOS, ALIMENTOS Y TECNOLOGÍA MÉDICA (ANMAT) volvió a mostrar los dientes con dos disposiciones que sacuden el sector de la salud y los productos médicos. La Disposición 106/2026 es un verdadero bombazo: prohíbe el uso, comercialización y distribución en todo el territorio nacional de productos médicos críticos que carecían de las autorizaciones sanitarias correspondientes. Estamos hablando de “Electrodo Monopolar ARROW tip – Esterile EO – Sutter – REF 36 44 42” y el “Yeso Nasal Termo Moldeable – AQUAPLAST”.
La investigación de ANMAT reveló que las firmas Biopolímeros SA (habilitada como importador) y G. E. LOMBARDOZZI SA (también importador) tenían y distribuían estos productos sin el registro sanitario obligatorio. La falta de documentación de procedencia y la ausencia de inscripción en el Registro Nacional de Productores y Productos de Tecnología Médica (RPPTM) encendieron todas las alarmas. Esto no es un detalle menor; se trata de dispositivos que se utilizan en procedimientos médicos (cirugías, post-operatorios) y cuya aptitud, calidad y seguridad son desconocidas. La ley 16.463 es clara: prohíbe la tenencia y distribución de productos ilegítimos.
Por otro lado, la Disposición 122/2026 da de baja la habilitación a LABORATORIOS PAYLOS S.R.L. (Legajo N° 6262), una firma que estaba habilitada como elaborador, importador y exportador de especialidades medicinales en Avellaneda. ¿El motivo? No poseía certificados inscriptos en el Registro de Especialidades Medicinales (REM) ni realizaba actividades productivas. En criollo, era una habilitación fantasma. La ANMAT, en coordinación con el Instituto Nacional de Medicamentos (INAME), decidió cortar por lo sano para garantizar la transparencia y el cumplimiento de las normativas que protegen la salud pública. Estas medidas subrayan la intransigencia del organismo regulador ante cualquier irregularidad que ponga en riesgo a los pacientes.