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Una millonaria licitación privada sacude la Provincia de Buenos Aires. La Dirección Provincial del Instituto de Hemoterapia desembolsa una fortuna para asegurar el stock de hemocomponentes esenciales, cubriendo la demanda hasta junio de 2026. ¿Alcanzará para evitar una crisis?
La Provincia de Buenos Aires, a través de la Dirección Provincial del Instituto de Hemoterapia, activó una licitación privada de emergencia por un monto escalofriante: $136.801.500,00. El objetivo es vital: asegurar el suministro de insumos críticos para la producción y distribución de hemocomponentes en los principales centros regionales de hemoterapia y hospitales bonaerenses.
La medida busca garantizar que no falten elementos como hemogramas, botellas aeróbicas y anaeróbicas, obleas, indicadores de irradiación y equipos de fraccionamiento de sangre. Estos insumos son el corazón de la cadena de transfusión y se destinarán a los Centros Regionales de Hemoterapia de La Plata, Mar del Plata y Tres de Febrero, así como a los servicios coordinadores de hemoterapia de los Hospitales "José Penna" de Bahía Blanca y "Vicente López y Planes" de General Rodríguez.
"Es indispensable contar con los insumos solicitados para mantener el funcionamiento operativo de los establecimientos mencionados", reza la disposición, dejando en claro la urgencia de la situación.
En estos centros, se procesan anualmente 140.000 unidades de sangre, que luego se transforman en más de 350.000 hemocomponentes distribuidos en 158 unidades de transfusión a lo largo de 12 regiones sanitarias. La falta de estos materiales podría paralizar una red de vida que asiste a miles de pacientes.
Esta licitación, enmarcada en las leyes provinciales de contratación (Ley 13.981 y Decreto 59/19), no solo refleja la magnitud de la inversión necesaria para mantener el sistema de salud público, sino también la constante tensión presupuestaria que enfrenta la provincia. La posibilidad de aumentar o disminuir el contrato hasta en un 100% o 50% respectivamente, ofrece cierta flexibilidad ante futuras fluctuaciones de la demanda o los precios, un detalle no menor en la volátil economía argentina.
Para el ciudadano común, esta disposición significa que la provincia está tomando cartas en el asunto para que la sangre y sus derivados sigan llegando a quienes los necesitan. Es una garantía de operatividad para el sistema de salud, aunque el alto monto invertido siempre genera preguntas sobre la eficiencia y transparencia del gasto público.
Para estar informado sobre futuras actualizaciones, se recomienda seguir los comunicados del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires y el Boletín Oficial, donde se publicarán los resultados de la licitación y cualquier modificación.