Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Consejo Federal Pesquero fijó las Capturas Máximas Permisibles (CMP) para varias especies clave como la merluza, polaca, abadejo y bacalao austral para el año 2026. La medida, basada en informes científicos del INIDEP, busca la conservación de los recursos marinos, pero genera incertidumbre en el sector pesquero sobre el impacto económico.
El Consejo Federal Pesquero (CFP) ha lanzado un verdadero 'balde de agua fría' para el sector pesquero al establecer, a través de las Resoluciones 16/2025 y 17/2025, las Capturas Máximas Permisibles (CMP) para el año 2026. Esta decisión, que se toma anualmente, es crucial para la sostenibilidad de la actividad y la salud de nuestros mares, pero siempre genera tensiones entre la conservación y los intereses económicos.
Se establecieron los siguientes límites de captura para el 2026, basados en informes del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP):
Esta medida afecta directamente a la industria pesquera, desde los armadores y tripulantes hasta las empresas procesadoras y exportadoras. Las cuotas, que se asignan luego a través de las Cuotas Individuales Transferibles de Captura (CITC), determinan el volumen de pesca permitido, lo que impacta en la planificación de la flota, el empleo y la rentabilidad del sector. Para el consumidor final, podría influir en la disponibilidad y precio de estos productos marítimos.
El contexto es la necesidad imperiosa de evitar la sobreexplotación y asegurar la conservación a largo plazo de los recursos. La Ley N° 24.922 es el marco legal que obliga al CFP a establecer estas CMP. La información brindada por el INIDEP es la base científica que respalda estas decisiones, buscando un equilibrio entre la explotación económica y la preservación del ecosistema marino.
"La conservación de nuestros recursos es fundamental para garantizar el futuro de la actividad pesquera y la biodiversidad marina", señalan desde el CFP.
El desafío ahora es cómo la industria se adapta a estos nuevos límites. ¿Habrá inversiones en otras especies o en tecnología para optimizar la captura dentro de las cuotas? Los ojos del sector están puestos en el 2026, esperando que la medida, aunque restrictiva para algunos, signifique un paso firme hacia una pesca más sostenible y rentable a largo plazo. Es crucial que los operadores se mantengan informados sobre las revisiones y complementos que pueda realizar el CFP, basándose en nuevas recomendaciones del INIDEP.