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La Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) destrabó una serie de permisos cruciales para el uso de radioisótopos y radiaciones ionizantes en diversas aplicaciones industriales. Una medida que genera alivio en el sector, pero que también enciende las alarmas sobre los rigurosos controles necesarios para garantizar la seguridad de todos los argentinos. ¿Quiénes son los habilitados y qué implica esta riesgosa actividad?
La Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), el organismo clave en la supervisión de la actividad nuclear en Argentina, acaba de emitir la Resolución 605/2025, un acto administrativo que no es menor. Con esta normativa, se otorgan los Permisos Individuales correspondientes a la Reunión del CAAR N° 7/25 – Listado 1060 – Aplicaciones Industriales. En criollo, esto significa que varias empresas y profesionales del país han recibido la habilitación oficial para manipular y utilizar materiales radiactivos y radiaciones ionizantes en sus operaciones.
La medida es la culminación de un proceso exhaustivo. Los solicitantes, cuyas identidades se detallan en un Anexo no publicado, pasaron por un estricto escrutinio. La Ley Nacional de la Actividad Nuclear N° 24.804 y su Decreto Reglamentario N° 1390/98 son el marco legal que exige que toda persona o empresa que desarrolle una actividad nuclear en Argentina deba contar con licencias, permisos o autorizaciones específicas. La ARN, según el Artículo 16, Inciso c) de la Ley, tiene la facultad de otorgar, suspender y revocar estas habilitaciones.
La Gerencia Seguridad Radiológica, Física y Salvaguardias verificó que los solicitantes cumplieran con todos los procedimientos regulatorios, asegurándose de que posean la formación, capacitación y entrenamiento requeridos. Además, la Gerencia Asuntos Administrativos y Recursos confirmó que no existen deudas en concepto de tasa regulatoria, un requisito fundamental establecido en el Artículo 26 de la Ley 24.804. Finalmente, el Consejo Asesor en Aplicaciones de Radioisótopos y Radiaciones Ionizantes (CAAR) dio su visto bueno en la Reunión N° 7/25.
Esta resolución es vital para industrias que dependen del uso de radioisótopos, como la medicina (diagnóstico y tratamiento), la investigación científica, la esterilización de productos, la inspección de materiales en construcción o manufactura, y la exploración de recursos naturales. Sin estos permisos, la continuidad operativa de estas actividades sería imposible. Es un recordatorio de que, si bien la energía nuclear y sus derivados tienen un potencial enorme, también conllevan riesgos significativos que requieren una vigilancia estatal férrea y constante.
Para el ciudadano común, la importancia radica en la garantía de que las empresas que manejan estas sustancias lo hacen bajo los más altos estándares de seguridad, minimizando cualquier riesgo de exposición o contaminación. La ARN, con su Directorio a la cabeza (quien resolvió en su reunión del 1° de octubre de 2025), reafirma su rol de guardián de la seguridad radiológica en un ámbito tan sensible como el nuclear. Estar informado sobre estas regulaciones es clave para comprender cómo el Estado protege nuestra salud y el medio ambiente en un sector de alto riesgo.
Para futuras actualizaciones, se recomienda seguir los comunicados de la Autoridad Regulatoria Nuclear y las publicaciones en el Boletín Oficial, ya que la transparencia en este campo es fundamental.