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La ARCA revoluciona el trámite de cancelación de exportaciones, llevando todo al SITA y ajustando plazos. ¿Más agilidad o más burocracia digital para los que venden al mundo? Preparen los sistemas.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) pateó el tablero con la Resolución General 5812/2026, una movida que busca modernizar y, a la vez, ajustar los tornillos al proceso de desistimiento de las solicitudes de destinación de exportación. La era del papel quedó atrás: ahora, todo pasa por el Sistema Informático de Trámites Aduaneros (SITA). Esto significa que los exportadores deberán digitalizar sus solicitudes de baja, tanto si la mercadería sigue en depósito como si ya está en tránsito hacia la frontera.
La medida, que modifica la vieja Resolución General N° 1.921, establece un plazo tope de CINCO (5) días después del vencimiento o rehabilitación de la destinación para poder desistir. ¡Ojo! Si no se cumple, la Aduana podrá anular de oficio la operación y aplicar sanciones pesadísimas bajo el artículo 994 del Código Aduanero.
La ARCA asegura que busca simplificar y dar certeza al comercio internacional, pero para muchos, la digitalización y los plazos estrictos podrían ser un arma de doble filo. La clave estará en la rapidez y precisión de los operadores para evitar dolores de cabeza y sanciones millonarias. Es fundamental que las empresas se familiaricen con el nuevo sistema y los plazos, ¡porque la Aduana no perdona!