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El Ministerio de Salud, con su servicio jurídico acéfalo, se ve forzado a encomendar las firmas de dos direcciones clave a abogados interinos para evitar el colapso administrativo.
Una situación crítica se vive en el Ministerio de Salud, donde la Dirección General de Asuntos Jurídicos se encuentra en un estado de acefalía que ha forzado medidas de emergencia. Las Resoluciones 2874/2025 y 2875/2025, publicadas hoy, revelan la delicada situación al encomendar la firma y atención del despacho de dos direcciones clave: la Dirección de Asuntos Judiciales y la Dirección de Asuntos Legales.
A partir del 7 de noviembre de 2025, el abogado Rodolfo Gastón AGUIRRE (D.N.I. N° 22.481.399) tomará las riendas de la Dirección de Asuntos Judiciales, mientras que la doctora Camila BONINO NASI (D.N.I. N° 35.475.999) hará lo propio en la Dirección de Asuntos Legales. Ambas designaciones son de carácter provisorio, "hasta tanto se suscriba el correspondiente acto de su designación", lo que subraya la urgencia de la situación.
La gravedad de este escenario radica en que el "servicio jurídico permanente de esta jurisdicción se encuentra acéfalo", una frase que resuena con preocupación en los pasillos del poder. La Procuración del Tesoro de la Nación tuvo que intervenir y emitir un dictamen, evidenciando la magnitud del problema.
"La falta de conducción legal en el Ministerio de Salud pone en riesgo la defensa del Estado en causas críticas y la seguridad jurídica de sus actos administrativos."
Para los ciudadanos y las empresas, esta inestabilidad jurídica en la cartera de Salud podría generar demoras en trámites, incertidumbre en licitaciones y, potencialmente, vulnerabilidad en la defensa de intereses públicos y privados. Aunque se aclara que estas medidas "no implican erogación adicional para el Estado Nacional", la improvisación en cargos tan esenciales es un síntoma de problemas estructurales en la gestión de personal y podría impactar en la eficacia del Ministerio. La Ley de Ministerios N° 22.520 y el Decreto N° 1138/24 que aprueba la estructura organizativa de Salud son el marco de estas decisiones, pero la realidad muestra una dificultad para cubrir puestos de forma permanente.
Es fundamental que el Ministerio logre estabilizar su equipo legal con designaciones definitivas para garantizar la seguridad jurídica y la operatividad en un área tan vital como la salud pública.