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La ARN habilita a nuevo personal clave en instalaciones nucleares Clase I, garantizando la continuidad operativa y la seguridad radiológica sin sobresaltos financieros. Un paso rutinario, pero vital para el control nuclear.
La Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), mediante las Resoluciones 309/2025 y 340/2025, ha dado luz verde a un conjunto de Autorizaciones Específicas y Renovaciones de Autorizaciones Específicas para el personal que se desempeña en Instalaciones Clase I. Este es un movimiento administrativo crucial que, aunque no genera grandes titulares, es fundamental para la seguridad y el correcto funcionamiento de la actividad nuclear en Argentina.
¿Qué significa esto para vos? Significa que los profesionales que operan en las instalaciones nucleares más complejas del país han sido evaluados y considerados aptos por la ARN, cumpliendo con la exigente Norma AR 0.11.1. Esto es vital para garantizar que la manipulación de materiales radiactivos y la operación de reactores se realice bajo los más estrictos estándares de seguridad, protegiendo tanto a los trabajadores como a la población en general.
Un punto a destacar en estos casos es que, a diferencia de otras resoluciones recientes, las "Entidades Responsables" de estas tramitaciones no registran deuda en concepto de tasas regulatorias. Esto indica un cumplimiento pleno de las obligaciones fiscales, permitiendo que los procesos de licenciamiento se desarrollen sin las controversias observadas en otros expedientes. La Ley N° 24.804 es clara al respecto, y su aplicación sin excepciones es una señal de estabilidad regulatoria.
En resumen, estas resoluciones reflejan el trabajo continuo y metódico de la ARN para mantener la cadena de seguridad en la actividad nuclear, asegurando que solo personal debidamente calificado y en regla pueda operar en un campo de tan alta sensibilidad.