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El Ministerio de Defensa se sacude con la renuncia de un Secretario clave y la extensión de cargos transitorios. ¿Se viene una nueva etapa o la burocracia sigue marcando el ritmo en las Fuerzas Armadas?
El Ministerio de Defensa, siempre un epicentro de movimientos estratégicos, hoy nos muestra su lado más administrativo con un par de decisiones que, aunque rutinarias, dibujan un panorama de reacomodamientos internos. Por un lado, el Decreto 15/2025 confirma la salida del Licenciado Claudio Ernesto PASQUALINI (DNI 14.196.674) de su puesto como Secretario de Estrategia y Asuntos Militares. Su renuncia, efectiva desde el 31 de diciembre de 2024, abre un interrogante sobre la visión a futuro de esta cartera fundamental. Aunque se agradecen sus "valiosos servicios", la partida de un funcionario de alto rango siempre puede indicar cambios de rumbo o fricciones internas en el ámbito de la defensa nacional.
Pero el juego de las sillas no termina ahí. La Resolución 12/2025 extiende por 180 días hábiles las designaciones transitorias de tres abogadas en puestos clave dentro del Ministerio: Laura Romina GAUTO (DNI 29.084.480) como Directora de Asuntos Judiciales, Andrea Alejandra JORGE (DNI 34.060.523) como Directora de Planeamiento de Compras, y Paula RICHTER (DNI 35.329.605) como Coordinadora de Evaluación de Ofertas. Estas prórrogas, que arrancan el 20 de diciembre de 2024, se justifican por la imposibilidad de llevar a cabo los concursos de selección de personal.
"La presente medida tiene por objeto asegurar el cumplimiento de los objetivos asignados a las referidas Unidades Organizativas."
Esta práctica, si bien legal, subraya la persistencia de la temporalidad en cargos de gestión dentro de la Administración Pública. Para el ciudadano común, esto significa que figuras que manejan áreas sensibles como las compras o los asuntos judiciales continúan en sus roles bajo un esquema provisorio, lo que podría generar preguntas sobre la estabilidad y la planificación a largo plazo. En un Ministerio como Defensa, donde la continuidad y la estrategia son vitales, estos movimientos administrativos, aunque justificados, no dejan de ser un termómetro de la dinámica interna del gobierno. La estabilidad en los cuadros técnicos y de gestión es crucial para la eficiencia, y estas prórrogas evidencian desafíos en la cobertura definitiva de los puestos.