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En un intento desesperado por contener el golpe inflacionario, el Gobierno anuncia un Bono Extraordinario Previsional de hasta $70.000 para septiembre de 2025. Una medida que busca aliviar el bolsillo de millones de adultos mayores, pero que ya genera debate sobre si es un parche o una solución de fondo a la crisis jubilatoria.
La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) se prepara para desembolsar un Bono Extraordinario Previsional de hasta $70.000 en septiembre de 2025. Este anuncio llega como un salvavidas para los jubilados y pensionados, quienes han visto cómo sus haberes eran erosionados por la inflación, a pesar de la reciente modificación de la fórmula de movilidad.
El bono está destinado a un amplio universo de beneficiarios: titulares de prestaciones contributivas previsionales de ANSES (Ley N° 24.241 y regímenes anteriores), beneficiarios de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y de pensiones no contributivas (vejez, invalidez, madres de 7 hijos o más, y otras pensiones graciables).
La clave está en los montos: aquellos que, sumando todas sus prestaciones, perciban un total menor o igual al haber mínimo previsional garantizado, cobrarán los $70.000 completos. Para quienes superen ese mínimo, el bono será la diferencia necesaria para alcanzar la suma del haber mínimo más los $70.000. Es importante destacar que este bono no es remunerativo ni susceptible de descuentos, y no se computa para ningún otro concepto.
Esta ayuda extraordinaria no es un hecho aislado. El decreto justifica la medida como una compensación por los "efectos adversos" de la anterior Ley N° 27.609 de Movilidad Jubilatoria, que, según el Gobierno, "no resguardaba el riesgo inflacionario". Desde enero de 2024 hasta agosto de 2025, se han otorgado bonos similares para "sostener" a los jubilados. La nueva fórmula de movilidad, vigente desde julio de 2024, actualiza los haberes mensualmente por el Índice de Precios al Consumidor Nacional (INDEC). Sin embargo, la persistencia de la inflación obliga a recurrir a estas medidas de refuerzo.
Para el ciudadano común, este bono representa un alivio momentáneo en un escenario económico complejo, aunque muchos se preguntan si estas ayudas son suficientes o si se necesita una reforma estructural más profunda que garantice un poder adquisitivo digno a largo plazo. La Jefatura de Gabinete de Ministros será la encargada de realizar las adecuaciones presupuestarias para afrontar este gasto, que impacta directamente en las finanzas del Estado.