Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Ministerio de Salud sigue prorrogando nombramientos transitorios en puestos estratégicos del Malbrán y otras dependencias, evidenciando una gestión que prioriza la continuidad operativa ante la falta de concursos definitivos.
El Ministerio de Salud, a través de varias resoluciones (N° 2491/2025, 2492/2025, 2493/2025 y 2494/2025), ha decidido prorrogar por 180 días hábiles las designaciones transitorias de varios funcionarios en cargos de planta permanente dentro de su órbita. Esto incluye dependencias críticas como la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud “Dr. Carlos G. Malbrán” (ANLIS) y sus institutos asociados, fundamentales para la investigación y control sanitario del país.
Entre los nombres que se destacan por la continuidad de sus funciones, encontramos a:
Estas prórrogas, aunque rutinarias en la administración pública argentina, mantienen la estabilidad operativa en áreas críticas de la salud pública, como la investigación, fiscalización y diagnóstico de enfermedades. Para los ciudadanos, asegura que las funciones esenciales de estas áreas sigan siendo cubiertas por personal experimentado, evitando vacíos o interrupciones en servicios vitales. Sin embargo, para los empleados públicos, muestra la continuidad en sus cargos, pero también pone de manifiesto la demora en la implementación de concursos definitivos, lo que puede generar incertidumbre a largo plazo sobre la estabilidad de los puestos.
Las designaciones transitorias son una práctica común en la administración pública cuando los cargos de planta permanente no se cubren mediante concursos. El Decreto N° 958/2024 faculta a los ministros a prorrogar estas designaciones. La reiteración de estas prórrogas, que en algunos casos datan de más de una década (como el de Benedetti desde 2013), evidencia una problemática estructural en la gestión de recursos humanos del Estado, donde la transitoriedad se vuelve la norma. Esto genera un sistema de "parches" donde la estabilidad de los funcionarios depende de decisiones políticas y no de procesos de selección meritocráticos, lo que podría afectar la motivación y la profesionalización a largo plazo.
¡Mantenete informado! Estos avisos, aunque técnicos, reflejan cómo el Estado maneja su personal en áreas sensibles. La continuidad de estos profesionales es importante para la salud pública, pero la persistencia de designaciones "transitorias" es un síntoma de desafíos en la gestión de empleo público que merecen atención. Las prórrogas tienen una duración de 180 días hábiles, tiempo en el que deberían, teóricamente, llamarse a concurso para cubrir los cargos de forma definitiva.