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La Subsecretaría de Gestión Institucional de Presidencia desata una ola de donaciones de bienes de rezago aduanero: desde vehículos y motores para emergencias hasta insumos para universidades y municipios. ¿Fin de la burocracia o solo una movida política?
Una verdadera lluvia de bienes incautados cae sobre distintas instituciones del país. La Subsecretaría de Gestión Institucional de la SECRETARÍA GENERAL de la PRESIDENCIA DE LA NACIÓN, bajo la firma de Eduardo Menem, ha dispuesto una serie de cesiones sin cargo de mercaderías de rezago aduanero. Esto es ni más ni menos que el destino final de aquellos productos que, por diversas razones, quedaron en manos de la Aduana y ahora, en lugar de acumularse, serán distribuidos a quienes más los necesitan.
La Ley Nº 25.603 es la estrella de estas disposiciones, particularmente sus artículos 4º y 5º, que permiten al servicio aduanero poner a disposición de la Secretaría General de la Presidencia bienes para su utilización por organismos estatales o no gubernamentales, especialmente en situaciones de emergencia social o para el cumplimiento de actividades específicas.
Estas medidas buscan dar una utilidad social a bienes que de otro modo podrían deteriorarse en depósitos fiscales. La prohibición de comercialización por CINCO (5) años para los beneficiarios busca asegurar que se cumpla el fin social de la donación. La centralización de estas cesiones a través de la Secretaría General de la Presidencia, facultada por la Resolución N° RESOL-2025-138-APN-SGP, demuestra una estrategia para optimizar la distribución de estos recursos. Sin embargo, la burocracia sigue presente en los plazos de 90 días hábiles para la conformidad de inventario, un detalle no menor para la agilidad que se esperaría en la entrega de bienes útiles.
"Las mercaderías entregadas deberán afectarse a los destinos y finalidades determinados en la donación, quedando terminantemente prohibida para los beneficiarios su comercialización por el término de CINCO (5) años a partir de la recepción de las mismas." - Artículo 13 de la Ley Nº 25.603
Para el ciudadano, estas donaciones representan un uso más eficiente de los recursos del Estado, beneficiando directamente a comunidades, instituciones educativas y fuerzas de seguridad. Es un soplo de aire fresco ver que mercadería que antes quedaba "encajonada" ahora tiene un destino social concreto.
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