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El Ministerio de Economía lanza una batería de Letras y Bonos para financiar el Presupuesto 2026. Una jugada clave que definirá el rumbo financiero del país.
En una movida que sacudirá al mercado financiero, el Ministerio de Economía, a través de las Secretarías de Finanzas y Hacienda, dispuso la emisión y ampliación de diversas Letras y Bonos del Tesoro Nacional mediante la Resolución Conjunta 6/2026. Esta operación es vital para sostener las finanzas públicas y cubrir las necesidades del Presupuesto General de la Administración Nacional para el ejercicio 2026.
La licitación, que se realizó el 28 de enero, incluyó la emisión de nuevas Letras del Tesoro Nacional Capitalizables en pesos con vencimientos en marzo y julio de 2026, y una Letra del Tesoro Nacional en pesos ajustada por CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia) también con vencimiento en julio de 2026. Los montos máximos autorizados son escalofriantes: hasta 5 billones de pesos para cada una de las Letras capitalizables y 5.2 billones de pesos para la ajustada por CER. Esto demuestra la magnitud de las necesidades de financiamiento del Estado.
Además, se amplió la emisión de otros instrumentos ya existentes, como la Letra del Tesoro Nacional vinculada al dólar estadounidense (por hasta USD 3.500 millones), la Letra a tasa TAMAR (por hasta $4.7 billones) y otras Letras y Bonos capitalizables y ajustados por CER con vencimientos hasta enero de 2027. La jugada es clara: captar liquidez del mercado ofreciendo una variedad de instrumentos que buscan atraer a distintos perfiles de inversores, desde aquellos que buscan cobertura cambiaria hasta los que apuestan por la inflación.
Esta inyección de deuda, si bien necesaria para la gestión diaria del Estado, genera una presión adicional sobre las arcas públicas a mediano y largo plazo. La capacidad de repago y el costo de esta deuda serán factores cruciales a seguir de cerca, en un contexto económico siempre volátil. Para los inversores, representa una oportunidad de colocar capital en instrumentos con diferentes perfiles de riesgo y retorno, pero también expone al mercado a la capacidad de la Argentina para honrar sus compromisos.