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El Ministerio de Economía de la Provincia de Buenos Aires sacude las arcas: miles de millones para el Banco Provincia y transferencias millonarias entre partidas. ¿Ajuste o descontrol? El presupuesto 2023, prorrogado a 2025, es el epicentro de la tormenta financiera.
En un movimiento que dejaría boquiabierto a cualquier contador, el Ministerio de Economía bonaerense, bajo la batuta de Pablo Julio López, ha desatado una verdadera danza de miles de millones en el Presupuesto General. El Decreto N° 3681/24 es la herramienta que permite estas maniobras financieras, que impactan directamente en las arcas provinciales y, por ende, en la capacidad de gasto del Estado.
La primera gran jugada es la ampliación del Cálculo de Recursos del Presupuesto 2023 (sí, el de 2023, ¡pero prorrogado para el Ejercicio 2025!), destinando la friolera de $119.036.000.000 al Banco de la Provincia de Buenos Aires. Esto implica un incremento masivo en la capacidad de financiamiento del banco, que deberá supeditar sus compromisos al ingreso efectivo de esos fondos. ¿Significa esto más crédito para pymes, más facilidades para los bonaerenses o un simple salvavidas financiero? La justificación es clave, pero el monto es escalofriante.
Pero la cosa no termina ahí. El mismo decreto autoriza dos transferencias de créditos dentro del Presupuesto. Una por $10.000.000 y otra, aún más impactante, por $153.244.776.000. Estas transferencias internas son movimientos de partidas presupuestarias que, si bien son administrativas, revelan una reorganización profunda o, quizás, una necesidad urgente de reasignar fondos ante imprevistos o prioridades cambiantes.
Para el ciudadano común, estos números abstractos se traducen en decisiones políticas sobre dónde se invierte el dinero. Una ampliación para el Banco Provincia podría significar mayor liquidez en el sistema financiero provincial, mientras que las transferencias de créditos pueden indicar desde la reparación de una escuela hasta el refuerzo de un área específica del gobierno. El mensaje es claro: el gobierno provincial está moviendo sus fichas a gran escala, y la economía de la provincia siente el cimbronazo de cada decisión.