Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
La Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) se ve obligada a declarar desiertas dos subastas millonarias en La Plata y Pinamar, y ahora sale con precios rebajados del 10% para intentar vender sus codiciados inmuebles. ¿Crisis inmobiliaria o falta de interés?
¡Atención, inversores y cazadores de oportunidades! La Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) está en apuros y se ve forzada a liquidar propiedades con descuentos. Dos importantes subastas públicas para vender terrenos estatales en La Plata y Pinamar han quedado desiertas por falta de oferentes, un dato que enciende las alarmas sobre el interés del mercado inmobiliario o la ambición de los precios iniciales.
En La Plata, un valioso inmueble de más de 2.194 m2, ubicado en Calle 45 S/Nº y Calle 2 S/Nº, con un valor venal de U$D 2.716.981 (¡equivalente a más de 3.600 millones de pesos a julio de 2025!), no encontró comprador. Ante este revés, la Resolución 73/2025 de la AABE autoriza una nueva subasta con una reducción del 10% en el precio base, dejándolo en U$D 2.445.282,90. ¡Una ganga para los que buscan invertir en la capital bonaerense!
La historia se repite en la exclusiva Pinamar. Un extenso terreno de 7.242,85 m2, en una zona privilegiada (Avenida Del Mar, Avenida De los Tritones, Avenida Eolo), tasado en U$D 3.860.240,96 (¡casi 4.806 millones de pesos!), también quedó sin interesados. La Resolución 74/2025 declara desierta la primera convocatoria y habilita una nueva con el mismo descuento del 10%, fijando el nuevo valor base en U$D 3.474.216,87. ¡Una oportunidad dorada para el desarrollo turístico o residencial!
Estas decisiones de la AABE se amparan en el Artículo 50 del Decreto N° 2.670/15, que permite esta única reducción del 10% cuando los procedimientos de venta resultan desiertos. Los fondos que se obtengan de estas futuras ventas, si se concretan, se destinarán según lo establecido en el Decreto N° 1.382/12, modificado por el Decreto N° 575/2025. La pregunta que queda en el aire es: ¿serán suficientes estos descuentos para atraer a los inversores en un contexto de incertidumbre económica? La falta de postores iniciales es un claro mensaje del mercado, y el Estado ahora juega una última carta con la esperanza de monetizar sus activos.