Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires sigue en *ebullición* con una serie de resoluciones que revelan el constante movimiento de personal y la gestión interna. Nuevos médicos se suman a hospitales clave mientras se ajustan licencias y se validan gastos menores. ¿Qué hay detrás de estos trámites que sostienen el sistema?
El Boletín Oficial nos da un vistazo exclusivo al incesante y a menudo silencioso funcionamiento interno del Ministerio de Salud de la Ciudad. Lejos de los grandes anuncios, la burocracia sanitaria se mueve a un ritmo constante, incorporando profesionales vitales y gestionando el día a día que garantiza la atención de miles.
En una serie de resoluciones, el Ministerio ha formalizado la designación de nuevos profesionales que se incorporan a la primera línea de batalla en nuestros hospitales. La Dra. Andrea Luciana Gómez asume como Médica de Planta en Neurología, un área de vital importancia. A ella se suman la Dra. Guadalupe Zanier como Médica de Planta Asistente en Dermatología, la Dra. María Paula Alurralde en Infectología y la Dra. Victoria Ezcurra como Especialista de Guardia Médica Asistente en Pediatría. Estas incorporaciones son clave para mantener la capacidad de respuesta de los centros de salud y asegurar la cobertura en especialidades críticas. Cada nombramiento, aunque parezca un mero trámite, representa una pieza fundamental en el engranaje de la salud pública.
Pero no todo es sumar. El Ministerio también gestiona los flujos de personal con resoluciones que atestiguan la dinámica administrativa. Se otorgó una comisión de servicios a Stella Maris Dionisi, un movimiento que permite la reasignación de tareas o el cumplimiento de funciones específicas fuera del ámbito habitual. Por otro lado, la Dra. María Carolina Erhardt obtuvo una licencia sin goce de haberes, una situación que, aunque común, impacta en la planificación de recursos humanos. Además, se aceptó la renuncia de María Laura Santillán, un recordatorio de la constante rotación de personal en el sector público.
Un punto que suele pasar desapercibido, pero que es esencial para el día a día, es la convalidación y aprobación de gastos de caja chica común. Esta resolución, aunque menor en monto, es una ventana a la microgestión y a la necesidad de mantener fluidos los recursos para el funcionamiento operativo básico de las dependencias. Demuestra que, hasta el último centavo, la administración pública tiene que rendir cuentas, incluso en los gastos más pequeños.
En definitiva, estas resoluciones, aunque de baja relevancia individual, pintan un cuadro de la actividad ininterrumpida que se da en los pasillos de nuestro sistema de salud. Son los pilares invisibles que sostienen la atención médica de la Ciudad, garantizando que el servicio no se detenga. Para los ciudadanos, significa que la maquinaria sigue trabajando, asegurando que haya médicos y recursos disponibles, aunque sea a través de una compleja danza administrativa.
12 de febrero de 2026
4 de febrero de 2026
24 de septiembre de 2025