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El INAI lanza un ambicioso Sistema Integrado de Bases de Datos Única (BDU) para unificar información clave sobre comunidades indígenas. Prometen políticas más efectivas, pero surgen interrogantes sobre la privacidad y el uso de estos datos sensibles.
¡Atención, Argentina! El Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) acaba de dar un paso gigantesco con la creación del Sistema Integrado de Bases de Datos Única (BDU). ¿El objetivo? Unificar y centralizar toda la información relevante sobre las comunidades indígenas del país. La Resolución 145/2025, publicada hoy, busca terminar con la dispersión de datos y promete una gestión estatal más eficiente y políticas públicas 'basadas en evidencia'.
El BDU, que estará bajo la custodia del INAI y gestionado por la Dirección de Tierras y Registro Nacional de Comunidades Indígenas, integrará datos sobre miembros, organización, tierras, condiciones sociodemográficas, socioeconómicas y socio-habitacionales. La idea es que todas las Direcciones del Instituto, y potencialmente otros organismos nacionales y provinciales, compartan y actualicen sus bases de datos en este nuevo sistema.
¿Qué cambió exactamente? Se formaliza la creación de un repositorio centralizado de datos sensibles, con la promesa de 'optimizar los recursos del Estado Nacional' y 'planificar e implementar políticas públicas efectivas'. La Resolución invita a provincias y organismos a adherir mediante convenios de cooperación técnica, buscando una homogeneización de criterios para la inscripción y registro de comunidades.
¿Cómo afecta a la sociedad? Para las comunidades indígenas, esto podría significar políticas más coherentes y mejor dirigidas, pero también plantea serias preguntas sobre la privacidad y seguridad de sus datos personales. El INAI invoca la Ley N° 25.326 de Protección de Datos Personales, pero la centralización de información siempre conlleva riesgos. Para el Estado, es un intento de modernización y eficiencia en la gestión de programas sociales.
Contexto y antecedentes: El INAI, por mandato de leyes como la N° 23.302 y el Convenio N° 169 de la OIT, tiene la obligación de recopilar esta información. Sin embargo, la dispersión y falta de actualización eran problemas crónicos. Este BDU busca ser la solución definitiva, pero la clave estará en cómo se implementen los mecanismos de protección y acceso.
"La disponibilidad de información estadística integrada, precisa y actualizada es fundamental para la formulación, planificación, implementación, monitoreo y evaluación de políticas públicas eficaces." (Informe Técnico IF-2025-66465618-APN-DADI#INAI)
Análisis de implicaciones: Si bien la eficiencia es un beneficio claro, el desafío será equilibrar la necesidad de datos para políticas públicas con el derecho a la privacidad y la autonomía de las comunidades. La efectividad del sistema dependerá de la interoperabilidad real y de la confianza que genere entre los involucrados. Un paso audaz que podría transformar la relación del Estado con los pueblos originarios, para bien o para mal, según cómo se maneje la información.
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