Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Banco de la Nación Argentina ajustó drásticamente sus tasas de interés para adelantos en cuentas corrientes con caución de certificados de obras y operaciones de descuento, con un salto significativo a partir del 20 de agosto, afectando a MiPyMEs y grandes empresas por igual.

Atención empresarios y emprendedores: el Banco de la Nación Argentina acaba de soltar una bomba financiera que impactará de lleno en el costo del crédito. A través de un aviso oficial, la entidad bancaria informó nuevas tasas de interés que, a partir del 20 de agosto de 2025, presentan un aumento considerable, especialmente en los adelantos con caución de certificados de obras y en las operaciones de descuento generales.
Los préstamos con caución de certificados de obras, que antes se manejaban con tasas más estables, ahora se rigen por la Tasa TAMAR más un diferencial: 7 puntos porcentuales (ppa) para Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MiPyMEs) y 9 ppa para grandes empresas. Pero el verdadero cimbronazo se ve en el salto de las tasas activas, donde en solo un día (del 19 al 20 de agosto), la Tasa Nominal Anual (TNA) adelantada para 30 días pasó del 48,25% al 52,73%, y la TNA vencida del 50,25% al 55,12%.
Para las operaciones de descuento, las tasas también se recalentaron: las MiPyMEs enfrentarán hasta un 64,00% TNA (en plazos de hasta 90 días), mientras que las Grandes Empresas verán tasas de hasta 66,00% TNA.
Este incremento en el costo del financiamiento es una mala noticia para el sector productivo. Las empresas que buscan capital de trabajo, ya sea para proyectos de construcción, producción o inversión, verán encarecidos sus créditos. Esto puede traducirse en:
El Banco Nación, como entidad clave en el sistema financiero, marca una pauta importante. Este movimiento sugiere una política monetaria más restrictiva o un reflejo de las expectativas inflacionarias y de riesgo en el mercado. Para el ciudadano común, esto podría significar, a mediano plazo, un impacto en la oferta de bienes y servicios y, potencialmente, en los precios.
Las tasas de interés son la sangre que irriga la economía; si se encarecen, el pulso se ralentiza. Este aviso oficial es una señal de alerta para el sector privado.