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ALUAR busca conectar su megaparque eólico "La Flecha" al sistema eléctrico nacional. El ENRE abre la puerta, pero la jugada podría generar una "guerra" de proyectos alternativos en la red.
La Argentina energética está en ebullición, y el Boletín Oficial nos trae una movida que puede cambiar el tablero en la Patagonia. El Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) acaba de dar luz verde (al menos, por ahora) a la solicitud de ALUAR ALUMINIO ARGENTINO S.A.I.C. para inyectar la friolera de 312 MW de energía eólica a la red. ¿Cómo? A través de su Parque Eólico La Flecha (PELF), que se conectará directamente en Puerto Madryn, utilizando las instalaciones de TRANSPA S.A.
Esta medida es crucial. Si no hay objeciones fundadas en los próximos cinco días hábiles, el acceso a la capacidad de transporte existente se considerará otorgado. Esto significa un paso gigante para ALUAR, que busca autoabastecerse con energía limpia y reducir costos, pero también implica una mayor demanda sobre la infraestructura eléctrica del país.
"Quien lo considere procedente, presente un proyecto alternativo de Acceso que produzca una optimización del funcionamiento técnico-económico del Sistema Argentino de Interconexión (SADI), o presente observaciones u oposiciones sobre la base de la existencia de perjuicios para el mismo."
El ENRE, junto a CAMMESA, está pidiendo que cualquier interesado presente proyectos alternativos que optimicen el Sistema Argentino de Interconexión (SADI), o que exponga objeciones si considera que esto perjudica la red. Si hay presentaciones, ¡se viene una Audiencia Pública!
Para el ciudadano de a pie, esta es una señal de que la matriz energética está virando hacia las renovables, y que grandes jugadores como ALUAR están apostando fuerte. La integración de tanta potencia eólica podría estabilizar el suministro en la región y, a largo plazo, quizás impactar en el costo de la energía. Pero ojo, la infraestructura es clave, y el debate sobre su optimización recién empieza. La Secretaría de Energía también está en el juego, exigiendo a ALUAR cumplir con una serie de requisitos técnicos para asegurar la estabilidad del sistema. ¿Será el viento patagónico el motor de la próxima revolución industrial argentina?