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Nuevas reglas obligan a la publicidad a ser más clara y concisa, eliminando la 'sobreinformación'. Además, se pone el ojo en las apuestas online y la reventa de entradas, buscando proteger a los más vulnerables y evitar engaños.
La Secretaría de Industria y Comercio ha lanzado una bomba regulatoria con la Resolución 446/2025, que busca ponerle un freno a la 'letra chica' y a la publicidad engañosa. La norma deroga la Resolución N° 12/24 y establece un nuevo marco para la difusión de ofertas, con un énfasis claro en la transparencia y la protección del consumidor.
El objetivo es que los anuncios sean simples y claros, conteniendo la información esencial de manera concisa. Se acabó eso de esconder condiciones cruciales en un rincón ilegible. Ahora, la información sobre vigencia, condiciones de comercialización, stock y datos del oferente deberá ser fácilmente accesible a través de una página web o canal alternativo, con una leyenda destacada en la publicidad que lo indique.
Pero la medida va más allá, poniendo el foco en dos áreas calientes: los juegos y apuestas en línea y la reventa de entradas. La proliferación de publicidades de apuestas, muchas veces con influencers y dirigidas a jóvenes, ha encendido las alarmas. La resolución exige que toda publicidad de juegos y apuestas incluya leyendas de advertencia destacadas sobre los riesgos de adicción, especialmente para niños, niñas y adolescentes. Se busca promover un entorno de juego responsable y proteger la salud pública. Incluso se habilita un canal de reportes para denunciar a quienes incumplan, incluyendo influencers.
En cuanto a la reventa de entradas, un mercado gris que genera dolores de cabeza y estafas, la Secretaría exige que los sitios web que no sean oficiales de venta, sino de reventa, lo informen de manera clara y notoria con la leyenda “ESTE ES UN SITIO DE REVENTA DE ENTRADAS”. Esto busca garantizar que los consumidores tomen decisiones informadas y no caigan en engaños.
En resumen, el Gobierno busca mayor control y claridad en el ecosistema publicitario, obligando a las empresas a ser más honestas y protegiendo a los consumidores de prácticas abusivas. Una medida que, sin duda, generará ruido en el sector publicitario y entre las plataformas digitales.