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El Gobierno Nacional desestimó el recurso de un diplomático que exigía el pago retroactivo de diferencias salariales por su ascenso, sentando un precedente clave en la administración pública.
Un nuevo decreto presidencial sacude los pasillos de la Cancillería. El Gobierno acaba de rechazar el recurso jerárquico interpuesto por el Secretario de Embajada y Cónsul de Segunda Clase, Gonzalo Adrián Danela, quien reclamaba diferencias salariales retroactivas por su ascenso.
Danela, con DNI N° 36.122.075, fue promovido a su actual categoría, con antigüedad reconocida a partir del 1° de enero de 2022. Sin embargo, su sueldo recién se ajustó desde el 1° de enero de 2024, lo que lo llevó a presentar un recurso alegando una lesión a su derecho de propiedad y la falta de respaldo normativo para esta exclusión salarial.
"Las diferencias salariales deberían reconocerse desde la fecha de la promoción y no desde una fecha arbitraria", argumentó el diplomático, buscando que los efectos económicos de su ascenso se retrotrajeran a la misma fecha de su antigüedad.
Pero la respuesta fue contundente. El Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto y la Procuración del Tesoro de la Nación sostuvieron que, si bien la antigüedad puede ser retroactiva para garantizar la carrera, los efectos económicos de un ascenso solo se producen a partir de la existencia o liberación de la vacante. En este caso, las vacantes se habrían liberado a partir del 1° de enero de 2024.
Esta decisión sienta un precedente importante para todos los empleados de la administración pública nacional, especialmente en un contexto de austeridad estatal. Implica que, aunque la antigüedad sea reconocida, el bolsillo solo se verá beneficiado desde que la vacante esté efectivamente disponible, sin retroactividad salarial. Para Danela, con este decreto, la vía administrativa está agotada y solo le resta la acción judicial.