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Un jubilado bonaerense, Daniel Alberto Iturralde, se ve envuelto en una polémica tras ser descubierto trabajando mientras cobraba su pensión. El Instituto de Previsión Social le exige la devolución de más de dos millones de pesos, que serán descontados de sus haberes. ¿Un precedente para futuros controles?
El Boletín Oficial de la Provincia de Buenos Aires sacude el tablero previsional con una resolución que pone en la mira a los jubilados que intentan "hacer la doble". Se trata del caso de Daniel Alberto Iturralde, a quien el Instituto de Previsión Social (IPS) le acaba de declarar un cargo deudor millonario por haber percibido haberes jubilatorios de forma indebida mientras, paradójicamente, seguía en actividad.
Todo comenzó cuando, en septiembre de 2015, Iturralde obtuvo su jubilación ordinaria. Sin embargo, la alegría duró poco. En mayo de 2017, un cruce de datos con la ANSES, en el marco del artículo 60 del Decreto Ley n° 9650/80, encendió las alarmas: se detectó que el señor Iturralde seguía desempeñándose en tareas comunes, lo que lo hacía incompatible con la percepción de sus haberes previsionales.
La liquidación no se hizo esperar: el área técnica del IPS calculó que, entre el 1 de enero de 2012 y el 30 de junio de 2017, Iturralde había cobrado fraudulentamente la friolera de $2.398.844,84. Una cifra que ahora el Estado bonaerense busca recuperar con uñas y dientes.
La Resolución N° 39.474 es contundente. No solo declara legítima la deuda, sino que ordena una medida drástica: se le afectará el 20% de sus haberes jubilatorios hasta que la totalidad del monto adeudado sea cancelada. Una jugada que busca recuperar los fondos públicos y, de paso, sentar un precedente para quienes intenten burlar las normativas.
El caso de Iturralde es un llamado de atención para todos los jubilados y pensionados. Las compatibilidades e incompatibilidades entre la percepción de haberes y el desempeño de actividades laborales son un terreno pantanoso y el Estado, al parecer, está intensificando los controles. Es crucial que los beneficiarios conozcan a fondo las normativas para evitar sorpresas desagradables y deudas impagables. La ley es clara: si cobrás jubilación por una rama, no podés estar activo en otra si hay incompatibilidad.
Este tipo de acciones refuerzan la idea de un Estado más fiscalizador sobre los recursos previsionales, buscando asegurar la sostenibilidad del sistema y evitar el desvío de fondos que deberían destinarse a quienes cumplen estrictamente con los requisitos.