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Productores mendocinos del Valle de Uco impulsan la Indicación Geográfica para su Orégano de San Carlos, buscando proteger su calidad y diferenciarse en el mercado. ¡Un golpe a la piratería del sabor!
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, dependiente del Ministerio de Economía, lanzó un aviso oficial que podría cambiar el juego para un condimento esencial en la cocina argentina: el Orégano de San Carlos. Productores del departamento mendocino de San Carlos, a través de la Sociedad Rural del Valle de Uco, han solicitado el registro de la Indicación Geográfica (IG) para su preciado orégano.
¿El objetivo? Proteger, defender y promover una actividad que se distingue por un producto con una "elevada intensidad aromática", gracias a la alta concentración de aceites esenciales, resultado de la amplitud térmica única de la zona. Además, el método de secado al sol y la presentación de "hoja entera sin polvo ni palo" son sellos distintivos de su calidad, tal como lo establece la Ley N° 25.380 y su similar N° 25.966.
Esta movida es crucial para los productores locales, ya que una IG les permite diferenciarse en el mercado, combatir imitaciones y garantizar al consumidor la autenticidad y calidad del producto. Es un paso hacia la valorización de los alimentos regionales y la protección de las tradiciones productivas. Cualquier persona o entidad que justifique un "interés legítimo" tiene un plazo de treinta (30) días desde la publicación para formular oposición al registro, lo que podría generar debates sobre los límites geográficos o los estándares de producción. Para el consumidor, esto significa la posibilidad de acceder a un orégano con un sello de garantía y una historia detrás, promoviendo la transparencia y el consumo informado.