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El Banco Central actualizó el valor de la Unidad Sancionatoria a $5.300.000 para 2026. Entidades financieras y operadores de cambio, ¡a temblar! La lupa del regulador se agranda y las sanciones por incumplimientos serán cada vez más costosas. ¿Quién pagará la cuenta de este ajuste?
¡Atención, sector financiero! El Banco Central de la República Argentina (BCRA) volvió a mover el tablero y, como era de esperarse, el golpe repercute en el bolsillo de las entidades. A través de la Comunicación "A" 8384/2026, la autoridad monetaria actualizó el valor de la Unidad Sancionatoria a la friolera de $5.300.000 (cinco millones trescientos mil pesos) para el año 2026. Esto no es un detalle menor, es una señal clara de que el BCRA está dispuesto a ajustar las tuercas y que el costo de incumplir sus normas será cada vez más elevado.
Esta 'Unidad Sancionatoria' es la base para calcular las multas impuestas en el marco del Régimen Disciplinario del BCRA (amparado en las Leyes 21.526 y 25.065) y en la Tramitación de Sumarios Cambiarios (Ley 19.359). En otras palabras, cada vez que una entidad financiera, un fiduciario, un operador de cambio, o incluso una empresa emisora de tarjetas de crédito o proveedores de servicios de pago cometa una infracción, la sanción económica se multiplicará por este nuevo y exorbitante valor.
Esta medida afecta directamente a un universo vasto: desde los grandes bancos y fiduciarias, pasando por los operadores de cambio, hasta las empresas emisoras de tarjetas de crédito y compra, y los innovadores proveedores de servicios de pago (PSP y PSPCP) e incluso las plataformas de créditos P2P. Todos ellos ahora enfrentan un riesgo económico mucho mayor ante cualquier desvío de la normativa.
"La actualización de la Unidad Sancionatoria es un mensaje contundente del BCRA: la tolerancia a la falta de cumplimiento es mínima y las consecuencias, máximas", podría decir un analista del sector.
Para el ciudadano común, esto podría traducirse en un mayor costo de los servicios financieros, ya que las entidades podrían trasladar estos crecientes costos de cumplimiento y riesgo a sus clientes. O, en el mejor de los casos, en un sistema más 'ordenado' pero bajo la estricta vigilancia de un BCRA que no perdona.
La medida, publicada el 13 de enero de 2026, refuerza la potestad reguladora del Banco Central y eleva la vara de exigencia para todo el entramado financiero argentino. ¿Están preparadas las empresas para este nuevo escenario de multas millonarias? La respuesta se verá en los próximos balances.