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Las Aduanas de Paraná, Tinogasta y Río Gallegos publicaron extensas listas de personas y empresas condenadas o citadas por infracciones al Código Aduanero, con multas que superan los millones de pesos y dólares. ¡El cerrojo aduanero aprieta!
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero no da tregua. En una serie de avisos oficiales, las Aduanas de Paraná, Tinogasta y Río Gallegos han puesto bajo la lupa a decenas de individuos, notificándolos por graves infracciones al Código Aduanero. Las sanciones varían desde el comiso de mercadería hasta multas millonarias, en un claro mensaje de que el control aduanero se intensifica en todo el país.
En la Aduana de Paraná, se han dictado resoluciones definitivas de condena para 23 responsables, con multas que ascienden a cifras impactantes, como los $4.002.649,63 impuestos a Salas Crispin Manuel o los $3.492.750,09 para Lopez Janet Noemi. Estas condenas, que agotan la vía administrativa, implican el comiso de la mercadería y el pago de las multas en un plazo perentorio de quince (15) días hábiles. Quienes no cumplan se exponen a mayores consecuencias.
Por su parte, la Aduana de Tinogasta ha citado a 17 personas para que presenten sus defensas por presuntas infracciones, bajo apercibimiento de rebeldía. Aquí, los montos de las multas son aún más elevados, destacándose los $10.882.484,73 para Villafañe Walter David, además de miles de dólares en tributos. La Aduana ofrece una salida: el pago voluntario del mínimo de la multa y el abandono de la mercadería a favor del Estado para extinguir la acción penal. Una opción a considerar para evitar un proceso judicial más largo.
Finalmente, la Aduana de Río Gallegos ha emitido una resolución de condena contra Ruiz Ruiz Luis Javier, con una multa de $685.938,08 y tributos por $376.854,38.
Para los implicados, la situación es crítica: deben responder con celeridad para evitar que las resoluciones queden firmes. Para el resto de la sociedad, estas acciones demuestran el esfuerzo del Estado en combatir el contrabando y proteger la industria nacional y los ingresos fiscales. Es un llamado de atención para la formalización del comercio y el respeto de las leyes aduaneras. El mensaje es claro: la Aduana está activa y las infracciones tienen un costo elevado.