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Un decreto histórico deroga la prohibición de exportar vacunos vivos para faena, prometiendo un giro radical para el sector ganadero y la economía nacional. ¿Se vienen más dólares o el fin de la carne barata?
El Poder Ejecutivo Nacional ha dado un golpe de timón derogando el Decreto N° 322 del 25 de junio de 1973, que por décadas prohibió la exportación de ganado vacuno en pie con destino a faena para consumo. Esta movida, plasmada en el Decreto N° 133/2025, se enmarca en la filosofía de desregulación y promoción del libre comercio que impulsa el actual gobierno.
La medida elimina una restricción histórica que limitaba la capacidad de los productores ganaderos argentinos para acceder a mercados internacionales con animales vivos. El Gobierno argumenta que la prohibición era contraria a lo dispuesto por el Decreto N° 70/2023 (DNU de Desregulación), que busca "brindar certeza jurídica a quienes inviertan en el país" y "dispondrá la más amplia desregulación del comercio, los servicios y la industria". Además, se apoya en el artículo 142 del mismo DNU, que modificó el Código Aduanero (Ley N° 22.415) para prohibir al Poder Ejecutivo establecer restricciones económicas a las exportaciones o importaciones, dejando esa facultad solo a la Ley del Congreso.
Para el sector ganadero, esto es una noticia explosiva. Se abre una nueva ventana de oportunidad para aumentar sus ingresos, diversificar destinos y potenciar la producción, lo que podría traducirse en mayores inversiones y generación de empleo en el ámbito rural. Los productores, que por años vieron limitado su potencial exportador, ahora podrán competir en un mercado global más amplio.
Sin embargo, la medida no está exenta de controversia. Algunos analistas y sectores de la oposición ya advierten que la liberación de la exportación de ganado en pie podría generar un aumento en el precio de la carne en el mercado interno, impactando directamente en el bolsillo de los consumidores argentinos. La tensión entre "más exportaciones y dólares" versus "precios accesibles en el mercado local" vuelve a ser un tema central.
"El Estado Nacional promoverá y asegurará la vigencia efectiva, en todo el territorio nacional, de un sistema económico basado en decisiones libres, adoptadas en un ámbito de libre concurrencia, con respeto a la propiedad privada y a los principios constitucionales de libre circulación de bienes, servicios y trabajo."
Este decreto es un paso más en la agenda de desregulación profunda del Gobierno, que busca reconfigurar la matriz productiva y exportadora del país. Los próximos meses serán clave para observar cómo se ajustan los mercados y si los beneficios prometidos para el sector exportador logran compensar los posibles efectos sobre el consumo interno.